S&P Global Ratings advierte de que los bancos centrales están alimentando una burbuja de deuda corporativa. Las políticas puestas en marcha por los bancos centrales de todo el mundo impulsará la deuda corporativa durante los próximos años, con los consiguientes riesgos de que se cree una nueva burbuja que vuelva a sacudir a los mercados si algo se tuerce.
De acuerdo con un informe de S&P Global Ratings que recoge la CNBC, para 2020 la deuda comercial podría incrementarse hasta los 75 billones de dólares, frente a los actuales niveles de 51 billones. En condiciones normales, esto no sería un problema importante, siempre y cuando la calidad del crédito se mantenga alta, las tasas de interés y la inflación bajas y persista el crecimiento económico.
Sin embargo, si estas condiciones no se mantienen la alternativa es menos halagüeña. En caso de que los tipos suban y empeoren las condiciones económicas, las empresas estadounidenses podrían encontrarse ante un problema importante para manejar esta deuda. El ‘rolling’ sobre bonos se haría más difícil si aumentan tipos e IPC, mientras que la desaceleración de la economía empeoraría las condiciones de negocio y hacer más complicado el pago de la deuda.
En ese caso, podría darse un ‘Crexit’, o una retirada de los prestamistas de los mercados de crédito, que diese lugar a un repentino endurecimiento de las condiciones que desencadene otro susto financiero.
“El peor de los casos sería que una serie de grandes sorpresas negativas provocase una crisis de confianza en todo el mundo”, señala S&P en su informe, en el que avisa de que “estos acontecimientos imprevistos pueden desestabilizar rápidamente el mercado, empujando a los inversores y prestamistas a salir de las posiciones de mayor riesgo (escenario ‘Crexit’).
“Si no se maneja correctamente, el resultado podría ser un colapso del crecimiento del crédito como ocurrió en la crisis financiera global”. De hecho, S&P considera “inevitable” una corrección en los mercados de crédito, con la única duda del grado que tenga.
“Los bancos centrales siguen ligados a la idea de que el crecimiento alimentado por el crédito es saludable para la economía mundial”, señala la agencia, que no obstante considera que “nuestra investigación de hecho pone de relieve que la relajación de la política monetaria ha contribuido a incrementar el riesgo financiero, con el crecimiento del endeudamiento de las empresas superando por mucho la de la economía global”.
S&P se muestra especialmente preocupado por los inversores que compraron bonos a largo plazo en su esfuerzo por obtener un mayor rendimiento. “Las condiciones de financiación favorables, como la financiación de la abundante financiación de la deuda y los bajos tipos de interés, han elevado los precios de los activos financieros”, apunta el informe. “Esto crea condiciones para una mayor volatilidad del mercado en los próximos años debido a la menor liquidez del mercado secundario, con los diferenciales para los activos de más riesgo y duración más expuestos”.
La iniciativa ha sido presentada por el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich; el ministro de…
Los datos reflejan que la presión sobre determinados productos básicos continúa, mientras otros, como los…
Callamard ha descrito la intervención de Rubio como la presentación de un “proyecto estadounidense basado…
Feijóo defiende que el objetivo tras unas elecciones generales debe ser un Gobierno fuerte de…
En la apertura del tercer y último día del foro internacional celebrado en Alemania, Kallas…
Según el análisis de las declaraciones patrimoniales, el 86% de los diputados posee al menos…