Categorías: Opinión

Economía Política de la Democratización Permanente

En el momento actual, la historia -aquel esquivo concepto que dejó tan mal parado a Fukuyama– nos muestra una dialéctica social integral con resultados crecientemente retrógrados. Tanto, que nos referimos al proceso iliberal actual, con resultados de hibridación, como transiciones retrógradas. Pues, sí, postulamos la presencia de un nuevo tipo de transición -no sólo político y económico- no progresivo, sino regresivo.

En política, el Reino Unido, democracia consolidada en un proceso de transición de casi tres siglos, tipo único, no citado por Stepan, Fishman u otros taxonomistas de esos procesos, se debate hoy entre la fuerza de los hábitos, las tradiciones y el poder estabilizador de las instituciones y los resbalones populistas y autoritarios de un cierto liderazgo.

Y no es el único ejemplo en las mejores familias. Grecia -la madre de la democracia- e Italia -de los grandes europeos- han pasado por eso. La Unión Europea mantiene en observación a Polonia y Hungría por procesos de tal tipo. Trump se aplica. De nuestro lado del mundo, no hablemos de México. Y etcétera.

La marea iliberal, pues, sube y halla inerme a buena parte de las democracias consolidadas.

Esa dialéctica define la Economía Política -la puja- entre el mantenimiento de la democracia y la actual compulsión a la hibridación. Define, en positivo, lo que querríamos llamar la Economía Política de la Democratización Permanente.

Ya no basta consolidar. No en la insulsa definición de la reiteración de procesos eleccionarios, sino en la más profesional, del logro de resultados estables en la totalidad o mayoría de las esferas de la vida social presentes en los mejores análisis actuales.

Hoy, en nuestras propuestas, nos referimos, no sólo a los exigentes requisitos de una transición a la democracia, a su forzosa proyección a la consolidación democrática, sino también al requisito -político y técnico- del mantenimiento de la democracia.

Y sabemos cómo. Sabemos también de lo rudo de la tarea. Factores globales, procesos diversos de fondo en lo tecnológico, económico, educativo, social, etc., muy ligados a los impactos del actual complejo de disrupciones de diversa naturaleza -no sólo industrial- definen un proceso de hibridación integral, con especial impacto en lo político y lo económico y exigencias en nuevos valores y conceptos para las definiciones institucionales.

La respuesta la proponemos en términos de un manejo que hemos llamado «Transición, Consolidación y Mantenimiento de Democracia y Mercado». El punto es las relaciones sociales que produzcan democracia permanente y lo que ella genera integralmente. El mundo ha estado fallando.

Acceda a la versión completa del contenido

Economía Política de la Democratización Permanente

Santiago José Guevara

Entradas recientes

Huevos y café lideran la subida de precios de los alimentos en España con alzas de hasta el 30,7% en el último año

Los datos reflejan que la presión sobre determinados productos básicos continúa, mientras otros, como los…

9 horas hace

Amnistía Internacional destaca a España frente a la ovación europea al secretario de Estado de EEUU

Callamard ha descrito la intervención de Rubio como la presentación de un “proyecto estadounidense basado…

10 horas hace

Feijóo descarta gobernar en coalición y apuesta por un Ejecutivo del PP con pactos puntuales con Vox

Feijóo defiende que el objetivo tras unas elecciones generales debe ser un Gobierno fuerte de…

10 horas hace

Kaja Kallas defiende los valores europeos frente a EEUU en Múnich

En la apertura del tercer y último día del foro internacional celebrado en Alemania, Kallas…

11 horas hace

Uno de cada cinco diputados declara ingresos por alquiler en el Congreso

Según el análisis de las declaraciones patrimoniales, el 86% de los diputados posee al menos…

11 horas hace

Al menos once palestinos muertos por ataques israelíes en la Franja de Gaza

Los ataques se producen después de que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaran…

12 horas hace