José Luis Olivas intenta ganarse el respaldo de Francisco Pons en su pugna abierta con Rodrigo Rato. A partir de ahora el vicepresidente de Bankia podrá asistir como invitado a los consejos de Bancaja, con el objetivo de que se ponga al corriente de las cuestiones tratadas en los órganos de gobierno de la caja.
Francisco Pons se mueve por terrenos resbaladizos a raíz de la batalla abierta entre José Luis Olivas y Rodrigo Rato. A pesar de haber sido nombrado a propuesta de Bancaja, el empresario valenciano, que no era miembro del consejo de administración de la caja valenciana, alcanzó la vicepresidencia de Bankia en sustitución de Olivas con el visto bueno expreso de Rato, por lo que sus fidelidades están bajo un intenso escrutinio.
Pons, al igual que los cinco representantes de Bancaja en el consejo de BFA-Bankia, votó a favor de realizar una auditoría a la caja valenciana, medida que podría suponer una reducción considerable de su peso dentro del nuevo banco.
Según publica hoy Las Provincias, la posibilidad de que Pons pueda estar presente en los consejos de Bancaja se planteó en la tensa reunión que el consejo de administración celebró el pasado martes en respuesta a esta petición de auditoría, aunque su presencia se decidirá en función del contenido de cada reunión.
En esa misma reunión, y según Valenciaplaza.com, Bancaja decidió contratar los servicios del bufete de abogados Ramón y Cajal para defender sus intereses en el conflicto abierto en el seno de Banco Financiero y de Ahorros (BFA).
Ramón y Cajal Abogados, con sede central en Madrid y delegación en Barcelona, es un despacho especializado en banca, aunque también desarrolla su actividad en otros campos del derecho.
El consejo de administración de Bancaja decidió esta semana rechazar e impugnar el acuerdo del máximo órgano de gestión de la matriz de Bankia, que exigió una auditoría externa de la caja valenciana. Esta decisión, según el órgano que preside José Luis Olivas supondría lesionar los intereses de Bancaja en el banco por un supuesto incumplimiento del contrato de integración.
El objetivo de BFA al solicitar la auditoria sería que Bancaja aclarase su valor real tras la intervención del Banco de Valencia y el negocio que realmente aporta a la fusión. Rato se refugia en que en el contrato de la fusión se habría incluido una cláusula por la cual si existe algún cambio en la valoración de algunos de los bienes aportados a la fusión se revisará la valoración mediante esta auditoría.
La sospecha de Caja Madrid y algunos de los otros socios es que Bancaja no aportó toda la verdad sobre su auténtica situación interna en el momento de la constitución del sistema institucional de protección (SIP), algo que parece confirmar la intervención de Banco de Valencia, del que Bancaja era máximo accionista con algo más de un 27% del capital, y que finalmente fue intervenido por el Banco de España. Banco de Valencia perdió casi 900 millones de euros en 2011, y una vez que la entidad sea adjudicada en subasta, BFA podría registrar un impacto por su participación en ella de unos 300 millones de euros.
Caja Madrid controla actualmente el 52% del BFA, por el 37% que controla Bancaja, mientras que el 11% restante se lo reparten entre las cinco cajas pequeñas que completaron el proceso (Caja Segovia, Caja Ávila, Caja Rioja, Caja Insular de Canarias y Caixa Laietana).
La decisión se adopta después de que Adif inspeccionara 69 puntos de la red y…
Tras el avance de este frente invernal, las autoridades federales y estatales han activado protocolos…
El reportaje, sustentado en conversaciones con dos altos funcionarios del Ministerio de Salud iraní, describe…
El titular de Economía ha destacado que la presentación del proyecto en el Foro Económico…
El CERF, creado en 2006 para responder con rapidez a desastres naturales y conflictos armados,…
La borrasca Ingrid mantiene en alerta a buena parte del país con incidencias relevantes en…