La retirada del dinero barato del BCE, que celebra este mes su última subasta a doce meses al 1%, anticipa un apetito menor de los bancos españoles por hacerse con bonos estatales, en un momento en que el Tesoro ha aumentado las emisiones para financiar los planes de estímulo. Según ha señalado a EL BOLETÍN Nuria Álvarez, analista de Renta 4, la retirada de estas medidas excepcionales supondrá “una presión adicional para los bancos”.
Las entidades se verán “obligados a acudir al mercado mayorista”. En este escenario. Álvarez considera que aunque “no se reducirá del todo”, sí se comenzarán a observar unos “crecimientos mucho menores de las compras de bonos estatales”. Hasta el momento, la financiación que ofrecía el BCE era muy barata, en beneficio de las entidades, que mejoraban mucho sus balances y podían acudir a las subastas de deuda del Tesoro. Tanto, que desde ciertos sectores se comenzó a sospechar que los bancos utilizaban la financiación del BCE para llevar a cabo operaciones de ‘carry trade’.
Estas, consistirían en obtener dinero prestado al 1% en el BCE para invertirlo en deuda pública, con unos rendimientos muy superiores (alrededor de un 3,8%). Lo cierto es que este escenario parece llegar a su fin, ante la retirada gradual del dinero barato, y la posible subida de tipos que podría llevar a cabo el BCE a partir del próximo año dada la recuperación de la economía. Si la institución presidida por Jean Claude Trichet endurece la política monetaria, la rentabilidad de la deuda pública volverá a subir y consecuentemente los bonos en cartera valdrán menos, ya que los precios se mueven de manera inversa al rendimiento.
Por ello, antes de que ocurra, los bancos podrían aprovechar para obtener plusvalías con las ventas de los bonos que tienen en cartera. Según considera Álvarez, de cara al 2010, las entidades aprovecharán éstas para reforzarse mediante “un incremento de las provisiones genéricas”. Banco Sabadell ha sido de los primeros en adelantarse a este escenario, al vender el pasado mes de octubre su cartera de bonos a diez años, por la que obtuvo plusvalías de 90 millones de euros.
Según Tomás Varela, director financiero de la entidad catalana, se realizó este movimiento en “anticipo” de una posible caída de los precios. Por el momento, los bancos han absorbido en su mayoría el incremento de las emisiones públicas. Según las últimas cifras publicadas por el Tesoro, el saldo vivo de la deuda pública en manos de bancos y cajas asciende a un récord histórico de 140.011 millones de euros, una cantidad que se ha incrementado en un 31,87% sólo en lo que va de año, tras invertir unos 34.000 millones de euros.
No obstante, el Gobierno también contempla menos emisiones de deuda pública para el próximo año. Según las cifras que maneja el Tesoro, se emitirá un 12% menos hasta una cifra de 76.180 millones de euros. Hoy, en la penúltima subasta de bonos del año el Tesoro colocó 3.220 millones de euros con vencimiento a tres años y a un interés del 2,15%.
Acceda a la versión completa del contenido
Los bancos reducen sus compras de deuda pública
El fallecimiento de Diego Carcedo supone la pérdida de una de las figuras más respetadas…
El escenario económico para España se enfrenta a una creciente incertidumbre derivada del encarecimiento energético…
El encarecimiento del combustible en Estados Unidos se ha acelerado en las últimas semanas en…
El pulso entre EEUU e Irán entra en una fase crítica tras el intercambio de…
La fotografía demoscópica refuerza el avance de Alternativa para Alemania en un momento de máxima…
El Gobierno alemán se ha sumado a una iniciativa impulsada por España, Italia, Portugal y…