En los test de estrés realizados el año pasado, a los bancos se les permitió incluir los DTA en sus ratios de core capital. Cierta preocupación en el mercado por la investigación que la Comisión Europea podría abrir sobre los activos fiscales diferidos (DTA por sus siglas en inglés) que engordan las ratios de capital de los bancos de España, Grecia, Italia y Portugal. El gran temor es que estos créditos sean considerados ayudas públicas ilegales, comprometiendo la solvencia de algunas entidades y por ende sus políticas de dividendos. En el foco de los analistas, dos entidades en España, Bankia –que comenzará a pagar dividendo este año-, y Banco Sabadell.
Los DTA son derechos que las entidades tienen frente a Hacienda y que se pueden realizar de dos modos básicamente: o incurriendo en pérdidas deducibles, o generando gastos que no son fiscalmente deducibles inmediatamente como son las provisiones para cubrir posibles pérdidas futuras. Esta segunda opción es la que está detrás de la mayor parte de los créditos fiscales en España, después de que las dotaciones se incrementaran significativamente por las dos reformas financieras consecutivas impulsadas en 2012 por el ministro de Economía, Luis De Guindos.
En los test de estrés realizados el año pasado, a los bancos se les permitió incluir los DTA en sus ratios de core capital. Sin embargo, las directrices internacionales establecidas en el marco de Basilea III pasan por recortar progresivamente estos activos de sus ratios de capital de máxima calidad antes de 2019, cuando entrará en vigor por completo la nueva normativa. Una decisión desfavorable de Bruselas podría acelerar el calendario.
A hacerse una idea de hasta qué punto podría afectar este escenario a los bancos ayudan los analistas de Beka Finance con un informe en el que estiman el impacto potencial sobre la ratio ‘CET1 phase-in’ (con las reglas en vigor actualmente), derivado de una aplicación del escenario ‘fully loaded’ ya en 2014.
Según este ejercicio, si se aplicasen ya las reglas previstas para 2019, la mayor parte del impacto negativo sobre el capital vendría precisamente de los activos fiscales diferidos. Los más afectados dentro de la banca española serían Banco Sabadell y Bankia, señalan estos expertos. No obstante, para recuperar un ratio CET1 ‘fully loaded’ por encima del 8,0% bastaría con que estas dos entidades no repartieran dividendos, señalan los analistas de Beka Finance, que estiman que ambas entidades tienen una capacidad recurrente de generación de capital de unos 70 puntos básicos al año.
Por tanto, considerando los cuatro años hasta la total implementación de Basilea III, ambos bancos podrían generar cerca de 3,0 puntos porcentuales de capital situando la ratio CET1fully loaded de Bankia en el 9,4% en diciembre de 2018, y la de Banco Sabadell en el 8,8%.
Además, estos dos bancos tienen planes de optimización del activo, que mejorarán la posición de capital de ambas entidades: el Sabadell prevé una reducción de 15.000 millones de euros entre dudosos y activos inmobiliarios; mientras que en 2015 Bankia reduciría en 2.000 millones el crédito dudoso.
En conclusión de estos expertos, la aplicación de Basilea III a diciembre de 2014 no sería una situación cómoda para Bankia o el Sabadell, pero habrá que esperar a la implementación de los planes estratégicos de optimización de activos.
El accidente ha provocado la suspensión total de la circulación de trenes de alta velocidad…
Antes de ingresar en la UCI, Illa acudió a urgencias tras sentirse indispuesto después de…
Tras el anuncio realizado desde Washington, la presidencia chipriota del Consejo de la UE confirmó…
La medida se adopta en un contexto de creciente presión regulatoria sobre el uso de…
Tras la firma, la CNAG pasa a asumir un papel central en la futura gobernanza…
El episodio invernal se concentra especialmente en zonas de montaña y del norte peninsular, donde…