Una fusión entre Deutsche Bank y Commerzbank podría llevarse por delante 30.000 empleos

Deutsche Bank
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Tras meses de rumores y presiones por parte del Gobierno alemán, Deutsche Bank y Commerzbank han iniciado conversaciones para llevar a cabo una fusión y crear un ‘campeón nacional’. La operación, sin embargo, se encuentra con obstáculos importantes; y entre ellos no es menor la resistencia de los sindicatos, presentes en los consejos de administración de las entidades y temerosos de los miles de trabajos que podrían perderse.

Jan Duscheck y Stephan Szukalski, dos de los principales representantes de los trabajadores en el máximo órgano de supervisión de Deutsche Bank, ya se han manifestado en contra de la fusión, afirmando que una combinación no lograría alcanzar el objetivo de fortalecer el banco y, al mismo tiempo, produciría recortes masivos de personal. Hasta 30.000 posiciones podrían estar en riesgo si se llegara a un acuerdo, según señalan fuentes conocedoras de la situación a la agencia Bloomberg.

“Rechazamos una fusión”, señala Duscheck, miembro del consejo de Deutsche Bank desde 2016, en declaraciones al medio estadounidense. El acuerdo haría que el banco combinado fuera aún más susceptible a una adquisición hostil del extranjero y “no crearía un campeón nacional”. Una fusión sería una “tontería económica” que costaría miles de puestos de trabajo, apunta Szukalski, jefe del sindicato bancario alemán DBV, en un comunicado.

Los recortes de empleo que se requerirían para que un acuerdo funcione son un obstáculo particularmente alto. Cuando los bancos participaron por última vez en conversaciones informales de fusión hace casi tres años, sus planes preveían la eliminación de entre 20.000 y 30.000 empleos, y es probable que en esta ocasión se necesitasen recortes de una magnitud similar, según señalan las fuentes consultadas por Bloomberg.

Todo ello teniendo en cuenta además que tanto Deutsche Bank como Commerzbank ya están adelgazando sus plantillas yendo por separado, aunque a un ritmo mucho menor. De acuerdo con las cuentas presentadas por la entidad el pasado febrero, Deutsche Bank cerró 2018 con aproximadamente 91.700 empleados a tiempo completo, y para 2019 tiene fijado como objetivo reducir la plantilla hasta situarla por debajo de los 90.000 trabajadores. Por su parte, Commerzbank emplea a algo más de 41.000 personas, y tiene un objetivo de recortar su plantilla hasta unas 36.000 personas para 2020.

Los representantes de los trabajadores son unas fuerzas muy a tener en cuenta en las empresas alemanas, con representación en los órganos de dirección y poder sobre las decisiones estratégicas.

No solo los sindicatos han expresado sus reservas, sino también los reguladores, que temen que se cree un banco más débil.