La falta de transparencia en el altruismo de Mark Zuckerberg

Mark Zuckerberg, fundador de Facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email
Compartir en Meneame

El vehículo utilizado por el fundador de Facebook y su esposa les permite realizar inversiones con buenas condiciones fiscales, sin reestricciones y sin estar sujetos a normas de transparencia. El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, y su esposa, Priscila Chan, han anunciado que donarán 3.000 millones de dólares (cerca de 2.700 millones de euros) en los próximos diez años para la investigación, curación y prevención de enfermedades. Lo harán a través de Chan Zuckerberg Initiative, la plataforma que crearon el año pasado cuando anunciaron que destinarían el 99% de las acciones de la red social a causas en beneficio de la sociedad. Sin embargo, detrás de este vehículo utilizado para ejercer su filantropía se ‘esconde’ una herramienta que permite al matrimonio invertir en lo que deseen con una buena rebaja en la factura fiscal y sin tener que dar información sobre su actividad.
 
Como ya explicó en diciembre del año pasado The New York Times, Chan Zuckerberg Initiative, no es una fundación caritativa sin ánimo de lucro, sino que se trata de lo que en EEUU se conoce como una L.L.C., que podría traducirse como sociedad de responsabilidad limitada.
 
Este tipo de organizaciones, muy utilizadas entre los empresarios ‘alturistas’ de EEUU, no están sujetas a ningún tipo de reglas ni restricciónes y pueden invertir el dinero con total libertad en empresas con fines lucrativos, así como realizar donaciones políticas o ejercer de ‘lobby’ para impulsar cambios en las leyes. Además, estas estructuras cuentan con condiciones fiscales muy favorables, por lo que permiten ahorrar en el pago de impuestos.
 
La exención del cumplimiento de requisitos de transparencia de la iniciativa de Zuckerberg ha despertado ciertas dudas entre la comunidad de la investigación científica, que aunque aplaude el gesto del fundador de Facebook, reconoce que le gustaría que la organización estuviera sujeta a unas exigencias de información para demostrar y mostrar lo que está haciendo.
 
Esta inversión de casi 2.700 millones durante los próximos 10 años para investigar, curar y prevenir enfermedades es el primer gran plan de Chan Zuckerberg Initiative. El núcleo del proyecto será BioHub, un centro ubicado en San Francisco en el que trabajarán conjuntamente científicos e ingenieros de la Universidad de Stanford, la Universidad de Berkeley y la Universidad de California-San Francisco para desarrollar herramientas y software que facilite la labor investigadora.
 
“La ciencia es un esfuerzo a largo plazo. Planeamos invertir miles de millones de dólares a lo largo de las próximas décadas, pero llevará años desarrollar estas herramientas y aún más poder usarlas a pleno rendimiento. Esto es difícil y necesitamos ser pacientes, pero es importante”, han apuntado Zuckerberg y Chan al anunciar el proyecto.