Sindicato rechaza usar a los trabajadores del SUMMA 112 para el triaje del Hospital Isabel Zendal «sin previa consulta»

Summa 112, Comunidad de Madrid
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El sindicato SUMMAT ha manifestado su «estupor» al enterarse de que su gerente, Pablo Busca, «ofrecía voluntariamente» que los trabajadores del SUMMA 112 cubrieran los servicios de triaje y la parte asistencial de admisión de pacientes del nuevo Hospital Enfermera Isabel Zendal.

«Su actitud es propia de tiempos remotos», ha señalado la organización sindical en un escrito dirigido al gerente, al que acusan de tratar a los trabajadores como «objetos de su propiedad» y de utilizarles como «moneda de cambio para su gloria personal».

Según SUMMAT, el gerente «ha dado un paso hacia delante implicando a trabajadores sin previa consulta o información a los mismos, ni a los delegados sindicales de su centro», por lo que le ha reprochado que haya actuado como si fueran «meros comparsas sin voz ni voto, sin criterio ni conocimiento y sin derechos laborales».

«Desde el principio de la pandemia fuimos desubicados de nuestros centros de trabajo (cierre de los SUAPS desde el 22 de marzo), obligándonos a realizar en muchos casos funciones que nunca habíamos realizado», han recordado.

A este respecto, han señalado que la situación de cierre de sus centros de trabajo «se justificó por la necesidad del momento, aunque dejaba sin recursos de urgencias, salvo los servicios hospitalarios, a la población».

«Pasado el tiempo, ya no deberíamos estar hablando de ‘soluciones de emergencia’, pero no es así. Los SUAPS continúan cerrados y la población solo puede acudir a los servicios de urgencias hospitalarios, colapsados por la alta demanda de atención», ha recalcado.

El sindicato ha subrayado «la paradoja de tener servicios públicos infrautilizados o cerrados (plantas de hospitalización en algunos centros y los SUAP), mientras se dedican millones de euros a financiar una estructura innecesaria».

«No tenemos suficientes rastreadores contratados, no se refuerza la asistencia, pero se invierte en un mega hospital sin que la población pueda acudir a servicios de urgencia próximos, como es el caso de los SUAP que permanecen cerrados», ha agregado.

En la misma línea, ha criticado que «se crean estructuras innecesarias y con elevados sobrecostes sin un análisis de las necesidades reales, de los recursos disponibles y del personal necesario para atender al servicio».

«Los profesionales vivimos el desmantelamientos de nuestros servicios y nos enfrentamos a la incertidumbre diaria, ya que en muchas ocasiones no sabemos dónde se desarrollará nuestra jornada laboral. Esta situación nos ha llevado a mantener en el tiempo inseguridad y en muchos casos miedo», han destacado desde SUMMAT.

«Sí, miedo de unos gestores y políticos que nos utilizan como meros objetos vulnerando nuestros derechos, miedo por nuestra salud, miedo por nuestras familias y amigos y miedo por la forma en que algunos gestores y políticos están manejando esta crisis. Pareciera que su única motivación fuera el orgullo y medrar, sin tener en cuenta el bien común y la seguridad de la población a la que nos debemos», ha incidido.

FALTA DE CONSIDERACIÓN HACIA LOS PROFESIONALES

Según el sindicato, «su falta de consideración hacia los profesionales del SUMMA, su falta de criterio a la hora de gestionar no es única, se inscribe en la política actual del gobierno de la Comunidad de Madrid encabezado o mejor dicho descabezado por la señora Díaz Ayuso que crea construcciones megalómanas innecesarias como si el ladrillazo fuera la única solución a la crisis que estamos viviendo».

«Y en el colmo de la desconsideración, usted ofrece a los trabajadores del SUMMA para prestar servicios en el nuevo e innecesario hospital, dejando desatendidos los centros de urgencias contribuyendo así al deterioro intencionado de los público, que es lo que finalmente les mueve», han recalcado.

Tras recordar que los trabajadores han demostrado que son capaces de amoldarse, de trabajar bajo presión y de dar «el 150% aun con riesgo de enfermedad y muerte», ha afirmado que no son «muñecos de feria o meros objetos».

«Los trabajadores tenemos deberes, que cumplimos con la más alta vocación de servicio como hemos demostrado sobradamente, y también derechos que no deben ser conculcados», ha zanjado.

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