Terry Jones

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

Esperanza Aguirre tenía a Jesús Neira, (y se deshizo de él), y Obama tiene al pastor Terry Jones pero no tiene forma de quitárselo de en medio. Jones se ufana de quemar coranes a tutiplén, los piensa flambear en su iglesia, y a través de un grupo en Facebook sólo para pirómanos-pirados. Da igual su sexo, o condición, con tal de que quiera participar en la pira es suficiente. Jones es un talibán de la era digital que piensa que quemando la obra de Mahoma le hace un roto al diablo. No estima lo mismo el general Petraus que se tiene que comer «el marrón» en Irak, el general es de los que cree que los fuegos no se apagan con gasolina, (todo lo contrario del pastor). A Jones más que darle un buen argumento para que desista habría que retirarle los mecheros y las cerillas. Se trata de «El Pastor que soñaba con un Corán y una lata de gasolina». Otro de los convencidos de que el fuego purifica cuando el fuego lo que hace es poner las paredes negras y avivar el odio de los quemados. Si a un tipo le juraron persecución a muerte por hacer unas viñetas de Alá, lo suyo es que a Jones le caiga el doble de esa misma inquina. Existen dos mundos diferentes sobre una misma tierra, el de los fanáticos y el de los que intentan sobrevivirlos. Y no dejan espacio para nada más porque ellos todo lo contaminan con su humo y con sus iras. Sabido es que las ideas estúpidas tienen un desarrollo exponencial así que dentro de poco habrá más loquitos apuntados al grupo de Facebook. Cada uno de ellos con su cerilla y una página del Corán en una mano.