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División en la UE: Países Bajos, Austria, Dinamarca y Suecia se desmarcan del acuerdo Merkel-Macron

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, conversa con la canciller alemana, Angela Merkel, y con el presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron.
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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, conversa con la canciller alemana, Angela Merkel, y con el presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron. (Foto: Pool Moncloa/Fernando Calvo)

Países Bajos, Austria, Dinamarca y Suecia marcan sus ‘líneas rojas’ antes de conocerse la propuesta de Bruselas para el fondo europeo de recuperación.

lunes 25 de mayo de 2020, 10:12h

Arraigada división en la Unión Europea después de que cuatro países –Austria, Dinamarca, Suecia y Países Bajos- hayan cerrado la puerta al plan acordado por la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron, de emitir deuda de la UE para dar subvenciones a los países más afectados por la pandemia de coronavirus Covid-19.

El enroque dificulta la labor de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que esta semana presentará su propuesta para aprovechar el presupuesto europeo en la lucha contra la recesión económica, publica Financial Times. Se espera que el plan de la política alemana incluya la posibilidad de emitir deuda común para financiar unos 500.000 millones en subvenciones.

Sin embargo, este pasado fin de semana, Países Bajos, Austria, Dinamarca y Suecia rechazaron preventivamente la noción de subvenciones, recomendando en su lugar la creación de un ‘fondo de emergencia’ financiado únicamente por préstamos.

Estos cuatro países están “trazando una línea en la arena y se están poniendo en una posición defensiva” antes de que se conozca la proposición de la Comisión Europea, señalan fuentes diplomáticas al diario británico. “Dado lo que está en juego, saben que tendrán que moverse. Sólo entonces veremos cuáles son sus verdaderas líneas rojas”.

El esperado anuncio de Von der Leyen será un momento decisivo en la respuesta de Europa a la crisis, y podría suponer también un cambio de rumbo en la integración de la UE, ya que prevé que Bruselas tome prestado en los mercados de capital a una escala sin precedentes.

La presidenta tendrá que calmar el resentimiento agudo en los Estados miembros del sur gravemente afectados por la epidemia de que la UE no haya mostrado antes solidaridad financiera, al tiempo que conseguir que los halcones fiscales del norte estén de acuerdo con el plan. El fondo de recuperación necesita la aprobación de los 27 estados miembros y el próximo presupuesto plurianual de la UE debe estar listo para el comienzo de 2021.

En Madrid, un alto funcionario del Gobierno de Pedro Sánchez, involucrado en las negociaciones de la UE, ya ha avisado al Financial Times de que España no aceptaría un fondo de recuperación basado en préstamos porque sobreendeudaría a países como España e Italia.

Los diplomáticos señalan además que las condiciones asociadas al apoyo de la UE, en particular los requisitos para llevar a cabo las reformas de la recuperación económica, serán una parte clave del debate que se avecina. La contrapropuesta de los cuatro países que se han desmarcado insiste en que los receptores de los fondos para la recuperación tendrán que mostrar un “fuerte compromiso con las reformas y el marco fiscal”.

“Hemos visto el [documento] y lo consideraremos en el trabajo en curso sobre nuestra propuesta, como hicimos con todas las demás ideas y propuestas presentadas estas últimas semanas”, se ha limitado a señalar un portavoz de la Comisión Europea.

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