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Begoña Villacís, portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Madrid

Begoña Villacís, portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Madrid
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(Foto: Jaime Pozas)

La portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Madrid carga contra la política de vivienda de Manuela Carmena.

sábado 17 de noviembre de 2018, 05:00h

"Estaba cantado que iba a haber una burbuja del alquiler"

Begoña Villacís (Madrid, 1977) abre las puertas de su despacho - presidido por la imagen de Audrey Hepburn – a EL BOLETÍN quién sabe si por última vez. Las encuestas le permiten imaginar un cambio de residencia laboral de Calle Mayor a la Plaza Cibeles.

La futura candidata de Ciudadanos para el Ayuntamiento de Madrid parte como una de las favoritas para ser la próxima alcaldesa de la capital de España. Fan de los cómics y de las series políticas, Villacís sigue siendo vegetariana (en realidad no ha dejado de serlo desde los once años).

A medio año de las elecciones municipales, la portavoz de la formación naranja critica el “despotismo” del equipo de Manuela Carmena, con quien previsiblemente competirá por el primer lugar en los comicios.

¿La división en Ahora Madrid es una buena noticia para la candidatura de Begoña Villacís?

La realidad es que no me sorprende lo que está pasando. He de admitir que nunca me ha gustado hablar de otros partidos. Yo soy una política, no estoy aquí para comentar la realidad. En ese sentido, no me gusta meterme a valorar las luchas internas, las luchas de poder que tienen en otros partidos.

Ahora bien, lo que sí me importa es cómo afectan esas luchas a los ciudadanos de Madrid. Esos seis concejales son los seis que están gobernando Madrid. Llevo tres años haciendo frente a un gobierno experimento que entró con un caballo de Troya, que es Manuela Carmena, y una vez entraron se bajaron de ahí grupos políticos, algunos de ellos muy radicales que están en una constante pugna de poder.

¿Usted percibe en el consistorio esa lucha interna?

Asistimos diariamente a zancadillas, a trampas, a dimes y diretes. Hace dos semanas el concejal de Economía decía, literalmente, ‘si la política de urbanismo que estamos haciendo nosotros la hubiera hecho el PP lo hubiese llamado corrupción’. ¿Cómo te quedas?

Hay varios concejales que le reprochan a Carmena algo en lo que estoy de acuerdo, que no tiene política de vivienda. Están acelerando los precios y el ayuntamiento no tiene ninguna política para remediarlo. Ahora Madrid es una sustancia volátil, impredecible y no está gobernando Madrid porque, básicamente, no se pueden gobernar ni ellos.

Quien se piense que es casualidad que Madrid esté más sucia, que hay más tráfico, más contaminación, más de todo, quien no relacione todo eso con el actual gobierno no está siendo realista.

Ciudadanos parece el partido más indemne en cuanto a las luchas intestinas. No obstante, la eurodiputada Carolina Punset dejó la formación hace unas semanas asegurando que en Ciudadanos “te espían como el KGB”.

Es una percepción personal y no voy a encontrar tiempo para criticar a Carolina. Entre otras cosas porque hay cosas en la que podemos no estar de acuerdo pero en su momento fue compañera y hasta amiga mía. No es mi forma de ser.

Ahora, las discrepancias, que en un momento dado pueden ser sanas, si son de carácter personal no se pueden equiparar a corrientes. Son respetables.

¿Ha hablado con ella?

No, no he hablado.

¿Qué se debería hacer con Madrid Central?

Hay determinadas cosas que deberían sobrepasar al gobierno político de turno. Hay determinadas estrategias, la contaminación es una de ellas, Madrid Central también puede serla, que son estrategias de ciudad. Una vez se aprueben deben resistir a las alternancias de gobierno. Eso es tener visión de ciudad y ser generosa. Ser capaces de negociar y llegar a acuerdos.

Llegar a un común en el que los acuerdos se respeten gane quien gane.

Y eso no está pasando.

Nosotros lo hemos intentado desde un primer momento. Además, lo podemos demostrar. Cuando se debatió la ordenanza de movilidad, nosotros en la Comisión votamos a favor. Presentamos 22 enmiendas y dimos la oportunidad. ¿Qué pasó con ‘el gobierno que escucha’? Nos hicieron rodillo a todas las enmiendas. Se negaron a negociar con nosotros.

No me gustan las actitudes despóticas en política y creo que se están comportando con un despotismo enorme. Hay que recordar que gobiernan por 6.000 votos. Deberían ser más humildes. ¿Qué pierden por sentarse a negociar con nosotros? El año pasado presentamos cerca de 200 enmiendas a los presupuestos. Nunca se ha aprobado ninguna.

En la Comunidad de Madrid, sin embargo, todos los años aprobamos enmiendas del PSOE y de Podemos. La apariencia que da Carmena, de apertura, de dialogo y de humildad es totalmente falsa cuando lo bajas a los hechos.

¿Madrid Central es la solución a la contaminación?

No.

¿Y qué se debe hacer para combatirla?

Mira, cuando aplicaron por primera vez el protocolo anticontaminación era más fácil ser el PP y salir en plan negacionista. Sin embargo, aquel día yo decidí salir a apoyar al gobierno, a pesar de que era una medida impopular que me podía hacer perder votos. Pero en ese momento es lo que había que hacer.

Nadie puede negar la contaminación hoy en día. Ahora, Madrid Central no es una respuesta. No hay ningún protocolo que lo diga. De hecho, los experimentos que han hecho en Gran Vía han provocado lo contrario, aumentado los atascos y la contaminación en Madrid en un 20%. Es un hecho.

¿Qué no le gusta de Madrid Central?

Si tu creas una zona sin tráfico sin incentivar el transporte público es un error. Todo aquello que exige esfuerzo y trabajo por parte de Ahora Madrid se ha dejado de lado. Por ejemplo, el transporte en la Empresa Municipal de Transporte de Madrid es menos puntual y menos fiable. Por eso han perdido 6,7 millones de viajeros.

Si no incentivas el transporte público y solo prohíbes que los coches vayan por unas zonas, lo único que consigues es que los coches vayan por otras, haciendo más kilómetros y más atascos. Ejemplo, Calle 30 tiene 100 millones más de desplazamientos al año que hace 4 años. Eso indica que la gente evita el centro y va por otros caminos.

¿Qué haría usted si gobernara?

Lo primero, no crear ciudadanos de primera y de segunda. Determinar que Madrid es solo el centro y preocuparse por la salud solo de los del centro es un error. Los vecinos de Plaza Elíptica se están quejando de la contaminación, los de Retiro igual, los de Chamberí también. Tienen derecho a la salud. Todas esas zonas son zonas fronteras que se están viendo perjudicadas.

La contaminación se afronta globalmente, a nivel ciudad, no por zonas. De hecho, en nuestro programa planeamos hacerlo por área metropolitana. Madrid y los municipios que la rodean deben hacer un ejercicio de generosidad y ceder algunas competencias.

No puedes gobernar Madrid de espaldas a que el 50% de los vehículos que pasan por aquí no son de Madrid. Nuestro plan incluye aparcamientos disuasorios en un volumen importante. Lo primero que haré cuando gobierne, si lo hago, será reunirme con los alcaldes de Móstoles, Alcorcón, Getafe, Parla, Leganés…

Pero ese plan implica también prohibiciones, ¿está dispuesta a tomar medidas impopulares?

No todas las medidas a corto plazo pueden gustar pero a largo plazo pueden ser buenas. En cualquier caso, quiero empezar potenciando las alternativas, como cuando educas a un niño. Yo tengo la experiencia con mis hijas de que los estímulos positivos llevan a una mejor educación que los estímulos negativos, que también tiene que haberlos, pero en este caso comencemos con los positivos.

¿Y cuáles son?

Empecemos mejorando la frecuencia del transporte público, que el factor tiempo no sea el factor que decante en favor del vehículo privado.

Pero cómo invitas a una persona a que coja el transporte público, ¿también bajando los precios de los autobuses?

Pues mira, estamos mirando medidas en cuanto al impuesto de vehículos de tracción mecánica. Queríamos promover una iniciativa que pudiese ser más económico ese impuesto para los usuarios que dispusieran del abono transporte. Eso va a invitar a mucha gente a que tenga el abono transporte, y a su uso más que si no lo tuvieras.

Otro caso, los aparcamientos disuasorios, debería haber muchos más. Por ejemplo, en la A-5 debería haber menos semáforos y más aparcamientos para que la gente pueda dejar el vehículo y pueda utilizar el transporte público.

¿Y la responsabilidad del Metro?, ¿el ayuntamiento debería tener competencias sobre el suburbano?

Creo que deberíamos participar más activamente. Debería entrar en el Metro de Madrid.

¿Qué está haciendo Ciudadanos e Ignacio Aguado para mejorar la situación del Metro?

Estamos haciendo y hemos pactado en los presupuestos la ampliación de las partidas destinadas a Metro de Madrid. Además, a nivel de Estado, los Cercanías, son importantísimos y parecen olvidados.

Lo que no se puede hacer es prohibir, prohibir y prohibir. A la gente le tienes que decir cómo hacerlo de forma distinta. A ti te pagan para hacer la vida de la gente más fácil. Sin embargo, el Ayuntamiento de Madrid se ha dedicado a poner obstáculos.

Otro de los grandes problemas que azotan la vida madrileña es el problema del alquiler. ¿Hay una burbuja?

Sí. Es evidente. No solo en el alquiler, también en la compraventa. Las cifras lo dicen. Es una evidencia. Lo que es curioso es que cuando la vivienda subía con otros gobiernos era culpa del gobierno. Ahora que gobierna Ahora Madrid, la culpa es de otros gobiernos.

Esto estaba cantado que iba a ocurrir. Madrid, como todas las ciudades a nivel mundial, no somos una excepción, está creciendo, porque el futuro del mundo son las ciudades. Esto ya pasó en los años 80. La política del PSOE era que Madrid ni crecía ni crecería. Lo hizo a través de un plan en el 85 que limitó el suelo disponible. Eso se hacía para frenar la especulación.

¿Qué pasó? Pues que produjo especulación, porque al haber muchas menos ofertas los precios aumentaron. Por un lado creó ese efecto y, por el otro, que muchos madrileños se mudaran a otros municipios. Es el ejemplo de Rivas, Parla y Getafe. Yo le llamo ‘de aquellos planes, estos atascos’. La contaminación y el urbanismo son conceptos ligados.

¿Y Madrid no va a crecer?

A día de hoy se ha decidido que Madrid no va a crecer. Los grandes proyectos de crecimiento, como la estrategia del sureste, donde van 50.000 viviendas públicas, y la Operación Chamartín, están bloqueados. Sobre todo la estrategia del sureste.

En los últimos tres años, el stock de vivienda disponible se ha reducido en un 40% como consecuencia de bloquear artificial e ilegalmente estas operaciones. Si reduces la oferta aumentan los precios.

El ayuntamiento asegura que construye vivienda pública.

Mentira. Dicen que van a hacer 4.000 viviendas, pero al ritmo que van necesitarán varias legislaturas para hacerlas. Y aun así, no tiene comparación con las 50.000 viviendas que hay en el sur, y otras tantas en el norte.

¿Y qué haría para frenar la burbuja del alquiler?

Que haya la oferta que pide la demanda. Es cierto que hay en lugares donde la vivienda turística tiene impacto, como es la zona centro. La vivienda turística no explica el aumento de precio en todo Madrid. De hecho, en los distritos donde más ha subido el precio del alquiler no hay vivienda turística.

Pero esas viviendas turísticas sí explican el traslado de muchos ciudadanos del centro a la periferia y que, como consecuencia, aumentan la demanda y los precios en toda la ciudad.

Sí, lo explica. De hecho, fíjate, las ciudades que empezaron a crear APR, o el PP mismo cuando creó áreas de prioridad residencial, el segundo efecto que genera es el entorno perfecto para el turismo. Cuando cierras el centro a la gente que vive en Vicálvaro, en Móstoles, que es lo que pasa, creas un entorno perfecto para el turismo.

La turistificación es el efecto secundario a Madrid Central. Es evidente.

¿Hay que limitar las viviendas turísticas?

Sí, como estrategia de ciudad.

Eso implica a AirBnb.

Aquí no se está prácticamente nada. Se tiene que regular. No solo Airbnb, pero es evidente. Si quieres un entorno de certidumbre y legalidad, lo primero que tienes que dar es seguridad a todos los operadores. Entre ellos, hablamos de vecinos y al propio AirBnb, que supongo que le interesará hacer más las cosas con un marco normativo que en ausencia de él.

Pero para mí sí que habría que limitarlo por una sencilla razón incluso mirándolo como estrategia de ciudad y turismo: no puede ser que dentro de unos años nos convirtamos en un centro totalmente homologable al centro de Londres, de Roma o de París. Es decir, que la gente salga y se encuentre con la misma cafetería, con la misma tienda de ropa… Perdemos esa esencia como ciudad.

Usted estuvo hace unos días en Lisboa, una ciudad asolada por esta turistificación del espacio público. ¿Tuvo esa sensación?

Mira, a mí me gusta mucho Lisboa y había un ‘bareto’ con muy mal aspecto donde se comía comida tradicional y había desaparecido. Casi se me caen dos lagrimones. Y claro, creo que vamos a ser más competitivas en el futuro aquellas ciudades que seamos capaces de mantener nuestra esencia. Aquella ciudad que mantenga su zócalo local propio o su tienda de ultramarinos. Eso es lo que te va a hacer tener mucho más valor añadido con respecto a otras ciudades.

Pero ahí también tienen mucha influencia los fondos de inversión y las socimis. La vivienda no deja de ser un foco con tendencia a la especulación que genera una rentabilidad que no tienen los fondos bancarios.

Eso se puede combatir desde la regulación. A partir de ese momento, hay a gente que le interesa más o menos el mercado. Por eso, el marco regulatorio es fundamental, lo que llaman los anglosajones el ‘rule of law’. En el momento en el que dices: ‘estas son las reglas con las que vamos a jugar todos’, otorgas seguridad a todos los operadores. A lo mejor hay menor rentabilidad para algunos sectores, pero a largo plazo estás buscando proteger tu ciudad.

¿Pero la regulación te gusta siendo liberal?

Por supuesto. Los liberales, de hecho, una de las máximas es el ‘rule of law’. Se tiene que competir pero de acuerdo al marco regulativo.

Ahora Madrid prometió que no habría más desahucios pero los está habiendo, ¿se puede prometer que no habrá más desahucios en Madrid?

No. Recuerdo que cuando debatía con ellos en la campaña electoral me parecía tan frustrante estar compitiendo con mentiras… Fui la única candidata que me leí todos los programas electorales. Y cuando leía el de Ahora Madrid, porque el del PP se lee en dos segundos, pensaba que cómo se puede prometer esto si no tienen competencias para ello.

¿Un ayuntamiento no puede frenar desahucios?

Un ayuntamiento no se puede comprometer a frenar los desahucios porque es normativa de carácter estatal. Lo que sí puede hacer y debe es ofrecer una alternativa habitacional.

Cada vez que hago una pregunta sobre vivienda, lo que hablamos es de alternativa habitacional, pero no en todos los casos. Yo soy muy objetiva en esto: solo en los casos que hayan demostrado buena convivencia, porque el resto de vecinos también son muy importantes. Por ejemplo, cuando hablamos del término ocupación, lo que más me importa es cómo afecta a la convivencia vecinal. Hay muchos vecinos que no aguantan ni un minuto más.

¿La proliferación de casas de apuestas afecta a la convivencia?

Sí, no me gusta.

¿Son la nueva heroína?

No es la nueva heroína porque la nueva heroína ya está entrando en nuestros barrios. Es un tema del que no se está hablando y es especialmente grave. Está volviendo la heroína por todo Madrid. No voy a decir barrios porque no quiero estigmatizarlos, pero que está volviendo es un hecho y el Ayuntamiento de Madrid me lo ha negado. No hay peor estrategia política que no afrontar la realidad.

Es algo que me preocupa porque la heroína es un tumor. Los que hemos conocido Madrid en los 80, aunque yo era pequeña, lo sabemos. Se llevó una generación por delante y no podemos permitirnos lo que está haciendo este ayuntamiento. Nos merecemos un gobierno que esté a lo que tiene que estar.

¿Y en cuanto a las casas de apuestas?

Están creciendo de forma descontrolada. Es un tema que hemos llevado a la Asamblea. Me preocupa muchísimo. Están proliferando en los barrios más humildes. Por eso, nosotros hemos llevado iniciativas a la Asamblea sobre todo para que no se instalen cerca de determinados entornos como los colegios. Eso hay que vigilarlo mucho.

¿Pero es suficiente?

En mi opinión, no.

Hay calles con hasta 14 casas de apuestas.

Por ejemplo, en Marcelo Usera es exagerado. El otro día en Puente de Vallecas no sé ni cuántas conté en una misma calle. En Tetuán también. Es tremendo.

¿Entonces?

No es la primera vez que ocurre, eh. Cuando era pequeña y pasaba por Bravo Murillo, recuerdo que estaban llenas.

¿Y ahí qué estrategia utilizamos, la del prohibicionismo?

Sinceramente es una cosa que estamos estudiando cómo afrontarla. En mi opinión, sí que se puede hacer mucho desde el punto de vista de las licencias y de las tasas. Creo que esto genera un efecto negativo en el mercado, pero sobre todo es un drama humano. Está entrando con mucha facilidad porque parece socialmente aceptado. Lo estamos estudiando, es un asunto muy complejo.

El otro día en Alsasua Ciudadanos celebró un acto junto al PP y a VOX, ¿le incomoda la compañía de VOX?

Yo creo que la gente que fue allí lo hizo a título personal.

No hablamos únicamente del acto del otro día, existe una competición a la derecha entre PP, Ciudadanos y VOX.

Ya, pero no es así. Es una pena que por defender determinadas cosas te tengan que adjuntar una etiqueta. Vamos a ver, uno analiza fríamente lo de Alsasua, lee las declaraciones de las víctimas, especialmente de las mujeres que son las que más me han llamado la atención, ves nuestro comportamiento, que fuimos sin provocar, no insultamos a nadie, no pusimos mierda en el pueblo, no estábamos con una motosierra.

Parece que nos estamos equivocando de quiénes son los buenos y quiénes son los malos. Y de repente nos dicen que no podemos ir porque es provocar. ¿Qué pasa que tenemos zonas vedadas? Que alguien me lo explique. Hay veces que defender la unión de España puede convocar a muchos partidos distintos. A mí me gustaría que la izquierda lo estuviera haciendo con más firmeza. En todos los países europeos, la unión del país es reivindicada por la izquierda. Tradicionalmente, el PSOE lo hacía.

Lo sigue haciendo, ¿no?

No es por nada, pero recuerdo que los Presupuestos se están negociando en la cárcel con un golpista.

Ciudadanos gobierna con el PSOE en Andalucía.

No tiene nada que ver. Para empezar, nosotros no hacemos depender los Presupuestos de quien quiere romper España. No es la misma situación.

Volviendo a VOX, ¿es ultraderecha?

Son ellos los que se consideran así. Son euroescépticos, así se han declarado. La verdad no me he puesto a analizarlo con detenimiento.

¿Les da miedo calificarlo como tal?

Dentro del espectro, les situaría a la derecha del PP. No sé el potencial de crecimiento que pueden tener, pero España es un país donde la idea europeísta ya está muy arraigada. Éramos una excepción dentro de Europa con esas ideas euroescépticas salvo por Podemos.

Carmena dijo que no quiere a Franco en La Almudena, ¿qué se tendría que hacer con sus restos?

¿Sabes lo que pasa? Que hay debates muy estériles. Yo soy una persona muy práctica por deformación profesional. Me centro en las cosas sobre las que pueda hacer algo. Y ahí no tengo competencias.

¿Encuentro razonable que esté ahí? Pues no. Yo creo que podría estar en cualquier otro sitio. También creo que el Gobierno, cuando se lanza a la aventura de Franco y el Valle de los Caídos sin consenso y por la vía del decretazo, me parece una funesta manera de afrontar la exhumación de un dictador. Este tipo de cosas las tendría que tener atadas.

No se puede ser tan chapucero en la vida, pero a lo mejor les interesa todo este debate para tapar determinadas cosas. Para tapar las vergüenzas como lo que han hecho con el CGPJ, con RTVE o con todos los ‘dedazos’ que han metido. Estas cosas se tienen que solucionar bien.

En relación al CGPJ, ¿cree que hay separación de poderes en España?

No. Me gustaría pensar que sí porque he trabajado en el mundo de la Justicia y por algo tachar a todo el sistema, no es verdad. España no es un país corrupto. Está bien recordar que si aquí te pone una multa un policía, él no acepta una mordida. En esencia, no somos un país corrupto. Pero es vergonzoso que los políticos elijan a los jueces cuando seguramente juzguen a esos políticos.

Debería ser algo del pasado y el CGPJ debería ser algo sagrado, puro, aséptico y que defendamos con uñas y dientes. No podemos dejar que este órgano quede en entredicho y que tenga manchas. Y el estar señalado por un dedo político, te mancha.

No puede ser que hasta hace dos minutos el señor Sánchez estuviese defendiendo la elección del CGPJ por jueces y ahora el ‘otro Sánchez’ coja su trozo de papel. Y esto que digo también vale por Podemos, que se les llenaba la boca y en cuanto han podido han cogido su trozo de pastel.

Es un orgullo haber sido el único partido político que no ha querido participar en esto tan malo para la separación de poderes.

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