“No es solo transitoria”: La inflación se vislumbra como gran preocupación de los mercados en 2022

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Poco a poco la inflación se ha ido convirtiendo en el principal quebradero de cabeza de los mercados, superando incluso a la pandemia del Covid-19 ante las esperanzas de que Ómicron sea menos grave que sus predecesoras. Y todo parece indicar que en 2022 la tendencia será la misma, sobre todo por las dudas que genera entre los mercados la respuesta que puedan dar los bancos centrales a esta subida de los precios.

Los mercados esperan que la economía mundial se mantenga en expansión hasta 2023. El crecimiento será más lento que en 2021, pero seguirá estando por encima del potencial. “Esto es especialmente cierto en el caso de la zona euro, donde prevemos un crecimiento del 4,5% en 2022 tras el 5% de 2021”, señala Vincent Chaigneau, director de Análisis de Generali Investments. “La pregunta clave es qué supondrá esto para la inflación, y cuál será la reacción de los bancos centrales”.

Este experto avisa de que “la inflación no es solo transitoria”. “No esperamos que la inflación general del IPC se mantenga tan alta como el 6,8% en EEUU o el 4,9% en la zona euro”, aclara Chaigneau en una nota. “El impacto es en parte transitorio. Pero sólo en parte”.

“Al principio de la pandemia comentamos los factores que podrían impedir que la inflación volviera a la senda de moderación anterior a la crisis (la magnitud del impacto político, la desglobalización, el envejecimiento, la mayor atención política a la desigualdad y la igualdad de condiciones, las políticas de cambio climático)”, apunta el analista de Generali.

De estos factores, “las políticas de cambio climático ya están teniendo un impacto”. “El antiguo sector de la energía fósil ha estado infrainvertido en los últimos años; la energía renovable requiere fuertes inversiones que sólo pueden hacerse progresivamente. Mientras tanto, la transición energética puede no ser tan suave como se desea. Ya en 2021, los acontecimientos climáticos que perturbaron la producción de energía renovable, combinados con las tensiones geopolíticas (Rusia), hicieron evidentes los riesgos de la transición. En 2022, la atención se centrará también en los precios del petróleo; Ómicron ha provocado una corrección, pero consideramos que se trata de un choque temporal en la demanda; la oferta ya no se ajusta tanto a las subidas de precios y los riesgos se inclinan hacia una subida desordenada de los precios”.

“La inflación se está convirtiendo claramente en un problema tanto político como económico”

“Las continuas crisis inflacionistas, los interrogantes en torno a los tipos de interés y la aparición de la nueva variante de Covid, Ómicron, hacen que gestionar la incertidumbre sea más difícil”, avisa por su parte Richard Dunbar, jefe de Multi-Asset Research en abrdn. “La inflación sigue siendo un tema clave y creemos que los tipos seguirán siendo elevados en el próximo año”, apunta este experto.

“Los cálculos sobre la inflación predicen que es más probable que ésta alcance su punto máximo en el primer o segundo trimestre del próximo año. Las previsiones también tienen en cuenta un ligero aumento de la ‘corriente descendente’ a medida que los productos básicos y los problemas de la cadena de suministro se suavizan”, cree Dunbar.

El experto de abrdn avisa no obstante de que “los mercados laborales parecen ser ahora el campo de batalla de la inflación”. “¿Regresarán los millones de personas que han abandonado la fuerza de trabajo, reparando el daño causado por el Covid en el lado de la oferta? ¿O veremos cómo se amplían las demandas salariales fuera de los sectores afectados por el Covid (y, de hecho, por el Brexit)?”, se pregunta. “La inflación se está convirtiendo claramente en un problema tanto político como económico, lo que añade más complejidad a este cóctel”.