Rajoy incluye en su proyecto político la defensa de la energía nuclear

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Rajoy se ha sumado a la campaña del ‘lobby pronuclear’ que en España abandera el entorno del ex presidente Aznar. La falta de independencia energética y sus consecuencias en el aseguramiento de suministro han convertido a España en el enclave preferido para estos grupos de presión.

En medio de las críticas a la falta de alternativas para hacer frente a la crisis económica y con el ‘caso Gürtel’ revoloteando sobre Génova, Mariano Rajoy ha decidido convertirse en el abanderado de la causa pronuclear en España. El presidente del PP ha escenificado su apoyo a este tipo de energía con una visita a la central de Santa María de Garoña, unas instalaciones que el Gobierno prevé cerrar en 2013. Las reacciones de colectivos ecologistas y alguna asociación de vecinos de la zona no se han hecho esperar. Acusan a Rajoy de preocuparse más de los beneficios económicos de las compañías propietarias que de buscar la seguridad de los habitantes de la zona.

El gesto de apoyo de Rajoy se produce pocas semanas después de que saliera a la luz un informe de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), presidida por José María Aznar, en el que se critica duramente la apuesta de Barack Obama por las energías verdes, una política que The Washington Post asegura sigue de cerca los pasos de España en esta materia.

El documento, que circula por toda Latinoamérica, ataca la inversión pública en energías verdes. FAES hace una apasionada defensa de la energía nuclear, a pesar de que durante los ocho años que Aznar estuvo al frente del Gobierno no intentó acabar con la moratoria que prohíbe la construcción de nuevas centrales. “La energía de fisión nuclear garantiza el abastecimiento energético, es barata en términos relativos, es optativamente segura, se ha demostrado inocua para la salud y se revela ventajosa en términos medioambientales al no generar emisiones de CO2 u otros gases de efecto invernadero”, reza el informe de la fundación que preside el ex presidente del Ejecutivo español.

Para extender este mensaje, el líder mundial en la fabricación de reactores nucleares Areva fichó el año pasado a Ana Palacio, ex ministra de Asuntos Exteriores en el segundo mandato de Aznar, como vicepresidenta. Palacio tiene amplias competencias especialmente en el área de marketing.
Al igual que el presidente de la FAES, la relación de Ana Palacio con George Bush es muy cercana. Su implicación en el envío de tropas españolas a Irak y la defensa de la tesis de que fue ETA quien estuvo detrás del 11-M llevaron al ex presidente estadounidense a colocarla en la vicepresidencia del Banco Mundial, cargo que abandonó tras los escándalos que se produjeron en el organismo.

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