La Justicia archiva la querella de la Marea Verde contra el ‘número dos’ de Ignacio González

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Las asociaciones que venden las camisetas de la Marea Verde no han logrado el respaldo de la Justicia en su querella contra Salvador Victoria. La querella que presentaron el pasado verano contra el ‘número dos’ de Ignacio González por acusarles de cometer fraude ha sido archivada al entender que los hechos carecen “de relevancia penal”.

Así se pronunció el pasado mes de octubre el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) respecto a la querella presentada por la FAPA Giner de los Ríos, la Asociación de Vecinos Palomeras Bajas y la Plataforma por la Escuela Pública de Vallecas, aunque la sentencia no se ha conocido hasta hoy.

Estas asociaciones acusaban al consejero de Presidencia y Justicia del Gobierno regional de cometer los delitos de “injuria o calumnia” por las declaraciones que realizó sobre el posible negocio realizado con la venta de las camisetas que se convirtieron en símbolo de las protestas de la Marea Verde.

Concretamente, el ‘número dos’ de Ignacio González aseguró que dichas organizaciones estaban realizando una operación supuestamente fraudulenta porque vendían las camisetas por cinco euros cuando a ellos les costaban tres, por lo que obtenían dos euros limpios y libres de impuestos que no pasaban por el fisco, lo que podría estimarse “a la baja” en 9.000 euros.

Estas declaraciones fueron las que motivaron la querella de la Marea Verde, que ha sido archivada por el TSJM al entender que los hechos carecen “de relevancia penal”, según recoge Europa Press. En la resolución, contra la que no cabe recurso, se señala que “los argumentos que exponen los recurrentes en su recurso de súplica, en modo alguno desvirtúan las razones que llevaron a este tribunal a inadmitir a trámite la querella formulada contra una persona aforada”.

El tribunal critica que los querellantes confunden “el término falsedad con desacierto” y afirman que unos determinados hechos infringen una norma penal y administrativa cuando la normativa tributaria los ampara, lo que según el TSJM constituiría, “en el caso de que tuvieran razón, un error, una inexactitud, una equivocación, un desacierto si se quiere, pero no una falsedad”.

Por ello, insiste en que las opiniones de Victoria sobre las consecuencias jurídicas de la comercialización de unas camisetas “no pueden ser equiparadas a la falsedad”. Además, recuerda que el funcionamiento de un sistema democrático exige que “los representantes políticos dispongan de un amplio margen de expresión de sus ideas y opiniones como requisitos para poder permitir el ejercicio de sus funciones asignadas”.