Aguirre se olvida de Carromero y carga contra las juventudes de los partidos: “Ganan 2.500 euros sin tener ninguna valía”

Esperanza Aguirre, ex presidenta de la Comunidad de Madrid
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La expresidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha lanzado hoy duras críticas contra las juventudes de los partidos políticos, como hiciera Ana Botella hace unos días.

“Los chicos jóvenes entran como concejales en su pueblo ganando 2.000 o 2.500 euros sin tener ninguna valía, que es mucho más de lo que ganan aquellos que se han sacado una carrera o han trabajado”, ha comentado la presidenta del PP de Madrid en una entrevista concedida a Cope.

Así, rápido “se dan cuenta de que, en vez de trabajar para los ciudadanos, lo que hay que hacer es pelotear y ser dóciles con los de arriba”, ha criticado.

Aguirre ha insistido además en que la política no es una profesión, “sino una actividad temporal de servicio público” y que por ello, deberían entrar “sólo los mejores, aquellos con verdadera vocación, porque es un honor representar a los conciudadanos”. También ha reiterado que para dedicarse a la política habría que haber cotizado antes en la empresa privada.

Aguirre ha abanderado la defensa del dirigente de Nuevas Generaciones, Ángel Carromero, que estuvo en prisión en Cuba, acusado de homicidio.

Antes de su viaje a Cuba, Carromero trabajaba como consejero técnico en la Junta de Distrito de Moratalaz, a las órdenes de la concejal Begoña Larrainzar (PP). Por este puesto cobraba 50.474 euros anuales. Sin embargo, tras su detención en Cuba fue suspendido provisionalmente de funciones, pero el Ayuntamiento le ha mantenido el sueldo durante los últimos meses, aunque reducido, al no poder acudir al puesto de trabajo por encontrarse en prisión. Del sueldo mensual neto de casi 3.000 euros que percibía, pasó a cobrar alrededor de 950 euros al mes de salario base.

Por otro lado, Aguirre reconoció que su petición de que se depuren responsabilidades en su partido para erradicar la corrupción “caiga que caiga” no gusta y que a un sector de su partido quisiera una presidenta del PP “más sumisa”.

Esperanza Aguirre admitió en una entrevista en la COPE que “medra el dócil y yo como no soy dócil no medro. Soy leal que es más importante” y recordó a los críticos que ella es “sumisa a la voluntad de los madrileños y que ha sido elegida con el 97% de los votos.

La presidenta del PP de Madrid aclaró: “No voy un metro por delante ni soy Pepito Grillo. Hablo claro y hablo mucho y parece que no gusta , como tampoco que diga que la crisis del PP es una oportunidad para regenerar su partido para poner el foco en todo caso que no está bien».

 Aguirre aclara que no ha pedido la cabeza de Mariano Rajoy con sus peticiones de llevar la investigación del PP hasta el final pero bromeó: “debo tener las  características de chivo expiatorio”.