Alcaldes del PP en Castilla-La Mancha se rebelan contra Cospedal

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Los alcaldes del PP en Castilla-La Mancha se han rebelado contra su líder, la presidenta autonómica y secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, por sus recortes en la atención sanitaria que llevan al cierre de las urgencias nocturnas en hasta 21 localidades de la región. “Con amigos como éstos no hacen falta enemigos, y se lo digo a la presidenta y a quien se lo tenga que decir”, asegura el regidor popular de Sisante, Pedro Garde.

Los problemas se le amontonan a María Dolores de Cospedal. Por si no tuviera bastante con sofocar los incendios que asolan al PP vasco, dónde un sector plantea un pacto con Bildu, o con ver cómo la sombra de la corrupción se cierne sobre los populares gallegos, ahora se le amotinan sus compañeros en las filas del partido manchego.

En concreto, los alcaldes del PP, que cargan contra la decisión del Gobierno de Cospedal de cerrar desde el próximo lunes las urgencias nocturnas en una veintena de municipios de la región por razones de ahorro. Unas críticas que se han llegado a escuchar incluso en público.

“Nos tienen totalmente discriminados, marginados, apartados, abandonados y dejados. Aquí nos enteramos de todo por la prensa. Con amigos como éstos no hacen falta enemigos, y se lo digo a la presidenta y a quien se lo tenga que decir”, aseguró ayer en Radio Azul-Cadena SER, el alcalde de Sisante, el popular Pedro Garde.

Un cierre que para el regidor “es una decisión mal hecha y mal gestionada. No saben ni siquiera donde está Sisante ni si existe. Están en un despacho, han entrado en un ordenador, les han salido unos datos estadísticos y han dicho, ‘¡venga, éste fuera!’”, reiteró Garde mostrando su indignación.

Y es que, según el primer edil, desde el Ejecutivo de Cospedal no se ha contestado aún a las alegaciones presentadas por vecinos y ayuntamientos ni la oferta del consistorio de reducir los sueldos municipales a cambio de poder contratar a un médico que se hiciera cargo de las guardias.

Estos reproches son la nota dominante entre los alcaldes del PP que han visto cómo su jefa de filas y presidenta autonómica les ha ‘traicionado’ en un servicio tan esencial para la ciudadanía como la atención sanitaria.