Fabra quiere hacer ‘negocio’ con los jubilados alemanes

Alberto Fabra, presidente la de Generalitat valenciana
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Alberto Fabra está dispuesto a aprovechar todas las oportunidades que ofrece Alemania. Tras poner el ojo en las empresas germanas el presidente de la Generalitat se ha fijado ahora en los jubilados, a los que quiere traer a Valencia para que se queden en residencias de ancianos construidas sólo para ellos. El Gobierno autonómico ya ha empezado a negociar con un operador de turismo alemán para dar impulso a este nuevo ‘negocio’.

El sector de la tercera edad germano, vital para el turismo de la Comunidad Valenciana, podría ayudar también a mejorar el estado de las arcas públicas de la región. El Levante es una zona habitual de retiro para los jubilados alemanes, algo que Fabra quiere aprovechar creando, tal y como anunció el consejero de Economía Máximo Buch, “residencias para ancianos alemanes con necesidad de cuidados” que podrían ser “instalaciones ‘ad hoc’ de forma que mantuviesen allí su comida y su forma de vida”.

El proyecto piloto, según indicó el consejero en una entrevista a Europa Press, ya se ha planteado a la Cámara de Comercio regional e incluso ha avanzado tras iniciar la Generalitat las negociaciones con un operador del sector, TUI. Según explicó Buch, esta empresa turística “se interesó” por el proyecto y solicitó más detalles y ya le han remitido “información concreta de edificios que podrían estar disponibles”.

La Generalitat pretende aprovechar así la complicada situación que atraviesan miles de jubilados alemanes, que tal y como indicó EL BOLETÍN, se han visto obligados a emigrar porque sus pensiones no les permiten vivir en su país.

Las retribuciones que reciben los jubilados alemanes no dan para cubrir los costes de un asilo, ya que quedarse en Alemania cuesta, de media, entre los 2.900 euros y los 3.400 euros al mes, por lo que muchos ancianos se han visto obligados a emigrar a asilos húngaros, checos e incluso eslovacos. También han un número elevado de ‘refugiados’ en España, Grecia y Ucrania.

Buch ha indicado que esta “es una gran oportunidad” porque “en Alemania no hay suficientes cuidadores y personal de enfermería” y en España sí, por lo que “es más eficiente en coste que vengan aquí las personas mayores y, además, disfruten de un entorno cálido en invierno y puedan salir a pasear sin problemas”.