Los críticos de EA abandonan el partido para crear una nueva formación

La crisis de los partidos nacionalistas vascos, tras el mal resultado en las pasadas elecciones autonómicas, está llevando a la escisión y creación de nuevas formaciones por parte de los críticos. El pasado mes de abril dio el paso el sector crítico de EB. Ahora son los descontentos de EA quienes han anunciado el abandono de la formación para crear otro proyecto político.

El sector crítico de EA, encabezado por Iñaki Galdós e integrado principalmente por dirigentes de la formación en Guipúzcoa han decidido abandonar el partido cuando faltan 20 días para que se celebre el congreso interno que elegirá una nueva ejecutiva, tras la dimisión de Unai Ziarreta por el mal resultado electoral del 1 de marzo. En esos comicios, EA concurrió en solitario, sin el PNV, y redujo de siete a uno su número de diputados en la Cámara vasca.

La facción liderada por Galdós asegura que «hemos realizado un esfuerzo por la integración interna sobre la base de la recuperación de las señas fundacionales que caracterizaron a EA. Sin embargo, no hemos sido correspondidos en este esfuerzo y hemos sido de nuevo excluidos de la determinación del futuro de EA, de la organización del Congreso y de la definición de los contenidos del proyecto político de futuro que se somete a él”.

Así las cosas, los críticos han decidido impulsar un nuevo partido político “abertzale, democrático y socialdemócrata” bajo el nombre de Alkarbide. No obstante, este sector ha agradecido la oferta del presidente del PNV, Íñigo Urkullu, de integrarse en la formación nacionalista. No hay que olvidar que EA surgió de una escisión del PNV a finales de los años 80 bajo el liderazgo del ex lehendakari Carlos Garaikoetxea.

EB. La decisión de los críticos de EA no es la primera en el panorama político vasco. El pasado 30 de abril, cerca de 200 militantes de EB liderados por Oskar Matute, anunciaban su baja del partido para impulsar un nuevo proyecto político denominado Alternatiba que “reagrupe a las distintas corrientes de izquierdas, tanto políticas como sindicales”. La decisión generó un fuerte enfrentamiento con la ejecutiva del partido que les instó a abandonar los cargos públicos que algunos de estos críticos ostentan y que se niegan a abandonar.