Los autonómos, divididos frente a los retoques fiscales del Gobierno

La modificación del sistema de tributación por módulos, al que se acogen los autónomos, aprobada la pasada semana por el Gobierno ha dividido a las asociaciones que representan a este colectivo. Mientras que UPTA critica la decisión del Ejecutivo porque perjudica a dichos trabajadores, ATA defiende que beneficiará la transparencia fiscal.

La buena sintonía que habían mostrado hasta ahora las asociaciones de autónomos con el Gobierno en sus reuniones con Fátima Báñez, titular de Empleo, tienen sus días contados. En el seno de los autónomos ha surgido la división ante la última medida aprobada por el Consejo de Ministros y que forma parte del Plan de Lucha contra el Fraude Fiscal: la modificación del sistema de módulos para frenar las facturas falsas, que se aplicará a partir de 2013.

La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) ha sido la primera en alzarse contra esta medida a través de un comunicado de prensa. En dicha nota, la asociación critica la modificación del sistema de módulos porque ha sido una “decisión unilateral” en la que no se ha tenido “en cuenta la propuesta” de esta asociación para “abordar una reforma integral del sistema para hacerlo más justo y eficiente económicamente”.

Según UPTA, las medidas aprobadas por el Gobierno “obligan a un colectivo de trabajadores autónomos, cuyo número es todavía indeterminado, pero que puede ascender a 50.000, a verse obligados a abandonar el sistema de declaración objetiva por módulos, sistema que han utilizado durante años y que ha tenido un resultado bastante positivo, tanto para mantener un nivel de recaudación satisfactorio, como para evitar mayores complejidades administrativas a estos trabajadores”.

Una medida que “demuestra desconocer gran parte de la realidad del trabajo autónomo afectado”, el grupo de trabajadores que factura un 50% a otras empresas, y que no tiene “en cuenta que en muchas ocasiones los autónomos deben facturar a los intermediarios que monopolizan el mercado, aunque sus servicios lo sean finalmente para los particulares”.

Según anunció el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, a partir de ahora este grupo deberá tributar por “estimación directa”, es decir, pagarán en función de sus beneficios reales. No obstante, el Ejecutivo ha dejado fuera del ámbito de aplicación de esta medida a los profesionales cuyos ingresos no superen los 50.000 euros, ya que entiende que no tienen capacidad para asumir la mayor carga administrativa que supone salir del sistema de módulos.

En el lado opuesto se sitúa la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), que ha valorado muy positivamente la decisión del ejecutivo a través de su web. Esta entidad considera que la “exclusión del sistema de módulos beneficiará la transparencia fiscal y ayudará a controlar el mal uso que hacen una pequeña parte de autónomos del sistema de módulos frente a quienes lo utilizan de manera correcta, que son la mayoría”.

Además, “ATA estima esta medida afectará a una muy pequeña parte de los 800.000 autónomos que tributan en módulos, ya que lo que pretende el Gobierno es evitar lo que vulgarmente se conoce como compra de facturas entre personas que tributan en módulos y empresas, por lo que no afectará a los autónomos que están en el sistema de estimación objetiva y trabajan principalmente con clientes particulares, que son la mayoría”.