Las agencias de calificación vuelven a la carga contra el gasto sanitario de las autonomías

Standard & Poor’s
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

Standard & Poor’s reclama una “suficiente y equitativa financiación” de los servicios sanitarios junto a un “control” de los gastos. Si a principio de verano la agencia de calificación Fitch culpó a la naturaleza del sistema sanitario español de lastrar el rendimiento económico del país, este inicio de otoño no podía ser menos por parte de estas firmas. El turno recae sobre Standard & Poor’s (S&P) que recoge el testigo de criticar el gasto sanitario, sobre todo, dirigiendo parte de la culpa a las comunidades autónomas.
 
La predicción que realiza la agencia estadounidense se centra sobre el incremento de la demanda sanitaria que tiene el país. Un crecimiento que, a ojos de S&P, dificultarán el control del gasto sanitario como consecuencia del envejecimiento de la población, las nuevas tecnologías y la aparición de fármacos innovadores. Es en este último punto donde coincide con la visión que realizó Cristóbal Montoro hace unos meses que culpó del desvío del déficit a la compra de medicamentos para curar la hepatitis C que tuvo que realizar el Gobierno.
 
En el informe redactado por S&P se muestra cómo las “asimetrías” entre regiones “dificulta la convergencia presupuestaria” en esta materia. Todo a pesar del “esfuerzo” que hicieron las comunidades autónomas para recortar el gasto sanitario; práctica que aplaude la agencia aunque advierte de que aún hay camino por hacer. “La horquilla de gasto es una distorsión generada por la complejidad y falta de transparencia del sistema de financiación autonómico”, analiza la compañía.
 
“Vemos marcadas diferencias en los niveles de la asistencia sanitaria de las regiones gastos, la carga que representan en sus presupuestos, y su capacidad relativa para controlarlos”, denuncia S&P. De hecho, la firma norteamericana se mantiene en sus trece de que estas regiones “probablemente continuarán teniendo dificultades para controlar” dichos gastos.
 
Por ello, la receta que decreta S&P pasa por una “suficiente y equitativa financiación” de los servicios sanitarios junto a un “control” de los gastos. Algo que sería más que suficiente para “mejorar” el déficit en las comunidades autónomas. Aunque los deseos de la agencia pasan también por una “reforma muy necesaria” que no se ha podido abordar por culpa de la “inestabilidad política”.