El cierre de camas en el Clínico San Carlos provoca otro choque entre sanitarios y el consejero

Hospital Clínico San Carlos

El Movimiento Asambleario de Trabajadores-as de Sanidad asegura que la falta de camas “conlleva la suspensión de cirugías”, algo que niega rotundamente el consejero de Sanidad. La enésima bronca entre el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Jesús Sánchez Martos, y los sanitarios ha llegado con la situación que se vive en el Hospital Clínico San Carlos. La denuncia del sindicato MATS (Movimiento Asambleario de Trabajadores-as de Sanidad) es clara: el cierre de 420 camas “conlleva la suspensión de cirugías” al no haber espacio a la hora de dejar a un paciente en Hospitalización ni en la UCI, algo que se lleva produciendo durante meses.
 
Un escenario que no comparte el consejero de Cristina Cifuentes que asegura que no se ha cancelada “ni una sola operación por falta de camas” acusando a dicho sindicato de faltar “a la verdad y al rigor de la información” “En el mes de julio se han reprogramado intervenciones por aumento de patologías graves de larga estancia en UVI”, ha respondido Sánchez Martos.
 
No obstante, los datos que maneja MATS, gracias a la información publicada por los profesionales en la Intranet del Hospital y recogida por el sindicato, contradicen la versión de Sánchez Martos: “Sólo en el mes de julio se han suspendido 28 cirugías por esta causa [por el cierre de camas] y se ha dado el caso de un paciente cuya intervención se suspendió en tres ocasiones y el de varios pacientes que después de ser intervenidos tuvieron que permanecer horas en la mesa de quirófano hasta poder ingresar”.
 
Pero la situación que sí confirma el consejero de Sanidad es el traslado de pacientes que critica MATS. “Se trasladan pacientes que no son agudos y necesitan camas de media/larga estancia (Cruz Roja, Guadarrama, Fuenfria…)”, ha querido matizar el político popular en su cuenta personal de Twitter.
 
Aun así, los profesionales que trabajan en el Hospital San Carlos ponen cifras a dichos traslados: “Desde el mes de junio al 21 de agosto se han trasladado 171 pacientes desde Urgencias a otros hospitales, entre ellos La Fundación Jiménez Díaz (perteneciente al grupo Quirón Salud), hospital de gestión privada”.
 
El cierre de camas provoca el caos en las unidades
 
Pero por lo que no pasa el consejero es por negarle el cumplimiento de uno de sus “compromisos”: “Ningún paciente ha permanecido más de 24 horas en observación de urgencias cumpliendo con nuestro compromiso”. A pesar de dicha promesa, la información que maneja MATS revela todo lo contrario ya que “en la Unidad de Corta Estancia del departamento de Urgencias” del Hospital San Carlos “se dan casos de pacientes que permanecen incluso una semana en observación”. Una larga espera provocada por el origen de todo el problema: la falta de camas donde en los últimos meses se han llegado a cerrar “el 43%” del total con las que contaba el centro.
 
Un cierre de camas que los trabajadores sanitarios llevan denunciando desde principio de verano y que Sánchez Martos asegura que no debe sorprender a los profesionales y a los sindicatos ya que “las camas no operativas estaban programadas antes del verano para obras de mantenimiento y mejoras”.
 
Pero esas mejoras no llegan y las falsas promesas se convierte en realidad, por lo menos en el Hospital San Carlos, según MATS: “La Unidad de Corta Estancia de Urología se iba a ver reforzada este verano por otra habilitada en la 2 planta ala sur, pero esto no se ha producido, estando continuamente colapsada con pacientes en espera de ingreso, que a veces no llega a realizarse porque reciben el alta médica”.
 
Urología no es la única que se ha visto lastrada en el Hospital Clínico San Carlos por el cierre de camas. Como recuerda el sindicato, otras Unidades de Hospitalización como Ginecología “han sufrido el cierre completo, siendo estas pacientes ingresadas en otras unidades como Obstetricia”. “En los meses de verano hay Unidades con pacientes de distintas especialidades (es lo que se denomina pacientes periféricos), haciendo que el seguimiento de los mismos resulte caótico”, concluye MATS.