Fabra y Mas llegan a un acuerdo con Ecclestone para que Valencia y Cataluña compartan la F1

Alberto y Fabra y Artur Mas han llegado a un acuerdo con Bernie Ecclestone para alternar el Gran Premio de Europa de Valencia y el Gran Premio de España de Cataluña. Así lo aseguran a EL BOLETÍN fuentes conocedoras de la negociación, que afirman que el pacto esta prácticamente definido a falta de la firma que lo haga oficial.

El presidente de la Generalitat valenciana, Alberto Fabra, y el del Gobierno catalán, Artur Mas, parecen haber encontrado una solución a sus problemas con la Fórmula 1. Este evento deportivo, que ahora mismo supone un gran sacrificio para las arcas públicas de dichas regiones, estaba en peligro debido a los elevados costes que requiere su organización. No obstante, ambos jefes autonómicos han encontrado la solución perfecta: la alternancia.

Las negociaciones de los Gobiernos regionales con Fórmula One Management para cerrar este acuerdo se llevan en absoluto secreto, aunque las fuentes consultadas por este diario, que han asegurado en varias ocasiones que todavía no hay nada oficial, indican que al ser una idea del agrado de las tres partes la firma podría llevarse a cabo en las próximas semanas.

Aunque Fabra intentó en un primer momento deshacerse de este evento deportivo, finalmente desistió de esta idea ya que el magnate de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone, no estaba dispuesto a perdonar ni un solo céntimo de las cantidades pactadas por su predecesor en la Generalitat, Francisco Camps, hasta 2020. Ante ello, la mejor solución era pactar con Cataluña la alternancia de los premios, aunque ello suponga al Gobierno valenciano ampliar un año más el contrato.

Y no sólo eso, ya que algunos medios de la capital del Turia aseguran que si con este plan se contienen los gastos, se aumentan los ingresos y se lleva la gestión de forma responsable, Fabra estaría dispuesto a ampliar el contrato con Fórmula One Management.

Lo cierto es que la ‘receta’ de la alternancia haría menos gravosos los grandes premios de Valencia y Cataluña, y es la mejor solución a la asfixia económica que atraviesan las arcas autonómicas. Además, se trata de una solución del total agrado de Ecclestone, a quien no le gustaba que España albergase dos pruebas de Fórmula 1. La firma de este pacto permitiría al magnate vender uno de los grandes premios sobrantes a otros países interesados, como EEUU y México.