El PSM fija un calendario de acciones judiciales contra el PP de Madrid

Los abogados Antonio Panea y José Luis Mazón, reputados ‘amigos’ del exbanquero multicondenado e impulsor de ‘lepenismo’ español, Mario Conde, según han asegurado observadores políticos, quieren meter en la cárcel a Baltasar Garzón. Ambos letrados ejercen como acusación particular en la causa abierta contra el juez por los cobros que recibió por unos cursos en Nueva York.

El ‘acoso y derribo’ a Baltasar Garzón no cesa. Todo lo contrario, según pasan los días, aumenta. El último ataque que ha recibido el magistrado procede, ni más ni menos, que desde el entorno del siempre polémico Mario Conde.

Los abogados Antonio Panea y José Luis Mazón, letrados cercanos a Conde, han anunciado que recurrirán el auto por el que Garzón ha sido imputado de un delito de cohecho impropio para solicitar que también sea encausado por prevaricación y por un delito continuado de extorsión. Esto es, que acabe con sus ‘huesos’ en prisión.

Estos ‘amigos’ del exbanquero multicondenado son quienes se encargan de esta acusación privada, y creen que la actuación de Garzón, que según el juez instructor de la causa, Manuel Marchena, se habría valido de su cargo para obtener fondos de grandes empresas, se enmarca en el tipo penal de extorsión de carácter continuado, que conlleva prisión de uno a cinco años.

Además, estos abogados consideran que Marchena se coloca en “una postura insostenible al negar la evidencia de sus solicitudes de patrocinios” a empresas como Telefónica, Cepsa, Santander, Endesa o BBVA.

Panea y Mazón han expresado estas ideas en un comunicado emitido en respuesta a la nota publicada el pasado sábado en la que Garzón volvió a defender su inocencia y su más “absoluto y contundente rechazo” a las conclusiones a las que ha llegado el magistrado instructor para imputarle en esta causa.

Los deseos del entorno de Mario Conde de encarcelar a Garzón trae al primer plano de la actualidad al exbanquero que en los últimos meses ha visto como su figura ha recuperado el protagonismo perdido con La creación de la Fundación Civil, germen de un posible partido político, o con sus continuas apariciones en las tertulianos del canal Intereconomía.