Los diputados se quedan sin plan de pensiones

Las Mesas del Congreso y el Senado han puesto en marcha nuevas políticas de ahorro frente a la crisis y han decidido suprimir la aportación que realizan cada mes al plan de pensiones privado de los parlamentarios y funcionarios de ambas instituciones. Y no sólo eso, ya que las Cámaras también han acordado en esta primera reunión conjunta de la legislatura volver a congelar las retribuciones de los diputados y senadores.

El Congreso y el Senado se han puesto manos a la obra para reducir costes. Con este objetivo, han impulsado medidas de ahorro como la supresión de la aportación a los planes de pensiones de los diputados, una idea que propuso el presidente de la Cámara Baja, Jesús Posada, durante una de las reuniones de la Mesa del Congreso, informa Europa Press.

Posada defendió la conveniencia de eliminar esta partida después de que el Gobierno incluyera en su primer decreto ley de ajustes la eliminación, durante 2012, de las aportaciones que las administraciones, entidades y sociedades públicas venían realizando a los planes de pensiones o contratos de seguro colectivos que incluyen la cobertura de la contingencia de jubilación de los funcionarios.

Actualmente el Congreso destina unos 280 euros mensuales a este plan por cada uno de los parlamentarios, una cantidad que equivale al 10 por ciento de su asignación constitucional, el mismo porcentaje que se retiene en el Senado. Además, el plan incluye un seguro de vida, otro de invalidez y un concepto denominado ‘prestación de supervivencia’ que se sustancia mediante un pago cuando llega la edad de jubilación.

Sueldos.

No obstante, no es la única medida de ahorro que han acordado las Cámaras durante esta reunión. También han acordado otras como la decisión congelar las retribuciones de los parlamentarios para 2012, una medida que se aplicará por cuarto año consecutivo y que afecta también al personal de las Cámaras.

Junto a ellas, se ha acordado no reeditar los grupos de amistad con Parlamentos de otros países, que han funcionando durante las últimas décadas. Las Cámaras se han limitado a mantener las delegaciones parlamentarias que las representan en distintos organismos internacionales.