Las concesionarias dan de lado los contratos de limpieza del Ayuntamiento de Madrid

Las empresas concesionarias del Ayuntamiento de Madrid que se dedican a la limpieza de la capital han dado de lado los concursos lanzados por el consistorio para renovar los contratos de estos servicios. Según han indicado las fuentes sindicales consultadas por EL BOLETÍN, las condiciones impuestas desde el Palacio de Cibeles, que pretendía abaratar la concesión casi un 20% cuando adeuda trece meses a estas empresas, han hecho que ninguna de ellas se presente a los concursos proyectados por el gobierno municipal.

Concretamente, las concesionarias se han negado a acudir al concurso abierto el pasado mes de diciembre para adjudicar la prestación del Selur, Servicio de Limpieza Urgente que actúa en eventos como la Cabalgata y que hasta ese momento llevaba Urbaser, empresa del Grupo ACS. Así lo ha asegurado Moisés Torres, responsable de los servicios de limpieza en UGT Madrid, quien ha indicado que el consistorio madrileño intentó renovar el contrato con unas condiciones a las que no podían ajustarse ninguna de las grandes compañías que prestan estos servicios a los ayuntamientos.

Según Torres, el problema radica en que el Gobierno municipal, que adeuda a estas empresas unos 600 millones de euros, quería abaratar el coste del contrato para Selur entre un 15% y un 20% y pretendía que la concesionaria incluyese nueva maquinaria, lo que suponía un “gasto adicional” que ninguna firma podía permitirse. Además, el Ayuntamiento ya incluyó en este pliego de condiciones una cláusula en la que se ligaba el cobro a la calidad del servicio ofrecido y al tiempo de intervención, lo que no permitía “saber el ingreso mensual que se iba a tener”.

Ante esto, el concurso lanzado en diciembre quedó desierto, lo que según el responsable de UGT hizo que el consistorio madrileño modificase la exigencia referente a la maquinaria, aunque ni con esas las concesionarias se presentaron para hacerse con el contrato de Selur.

Y como el contrato no pudo ser adjudicado, se hizo una “prórroga forzosa” y sigue siendo Urbaser quien presta este servicio en la capital hasta que el Ayuntamiento tome una decisión al respecto, algo que Torres no cree que llegue a pasar, ya que tiene la impresión de que la alcaldesa Ana Botella esperará a 2013 y unificará los servicios en un macrocontrato.

Estos movimientos del Ayuntamiento de la capital, que según ha confirmado Félix Carreón Jimeno, responsable de limpieza viaria de CCOO Madrid, pretende “agrupar todos los contratos” para ofrecer los servicios de limpieza, recogida de basuras y jardinería de forma “integral”, no han hecho más que crear incertidumbre entre las concesionarias, que ya han tenido que recortar las plantillas en los dos últimos años como consecuencia de las reducciones del 15% de personal exigidas desde el Palacio de Cibeles, unos recortes que ahora se ampliarán con la prestación integral de servicios.

Moisés Torres cree que las próximas concesiones que pretenda adjudicar el consistorio de la capital correrán la misma suerte que la de Selur y queden desiertas, ya que si al recorte del año pasado, que ya ha levantado las críticas de los ciudadanos por la falta de limpieza de las calles de Madrid, se le suma el que pretende llevar a cabo ahora, las empresas que se dedican al mantenimiento de la ciudad tendrán cerca de un 40% menos de trabajadores.

Y este es precisamente el caso del macrocontrato de limpieza anunciado ayer por el vicealcalde de Madrid, Miguel Ángel Villanueva, y que agrupará los servicios de Arganzuela, Retiro y Salamanca. Con esta adjudicación, el Ayuntamiento pretende integrar la limpieza viaria de estos distritos y el mantenimiento de las zonas verdes del último, unas prestaciones que pagará en función de la calidad y resultados obtenidos.

Hasta ahora, estos servicios eran ofrecidos por Urbaser en Arganzuela y Salamanca y por FCC en Retiro, aunque Torres cree que ninguna de estas dos concesionarias acudirá al lanzamiento de este macrocontrato porque les haría “entrar en pérdidas”, ya que según ha indicado los 24 millones de euros que pagará el Ayuntamiento sólo servirían para cubrir las nóminas de los trabajadores.

Un “experimento”, como lo calificado Torres a este proyecto, que ya ha levantado ampollas entre los sindicatos. Concretamente, Félix Carreón ha indicado que CCOO ya ha pedido al consistorio madrileño que se reúna con ellos para explicarles cómo quiere aplicar este contrato y las nuevas concesiones, con las que pueden verse afectados cerca de 9.000 trabajadores.