Los ocho errores ‘garrafales’ de Javier Rodríguez en la gestión de la crisis del ébola, según la Marea Blanca

Javier Rodríguez, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid
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La Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid (Adspm) exige la dimisió del consejero de Sanidad tras sus declaraciones sobre la auxiliar contagiada. La Marea Blanca ha puesto hoy el acento sobre los errores que ha cometido el consejero de Sanidad madrileño a la hora de gestionar la crisis del ébola. El colectivo afea a Javier Rodríguez que haya arremetido contra Teresa Romero, la auxiliar de enfermería que resultó contagiada tras atender al misionero Manuel García Viejo, y por ello pide su dimisión.

La Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid (Adspm) ha emitido un comunicado en el que desgrana, uno a uno, cuáles han sido los errores que a su juicio ha cometido el responsable madrileño de la Consejería de Sanidad y afirma lo siguiente:

1.- La Consejería de Sanidad madrileña es la responsable de haber desmantelado el Hospital Carlos III convirtiéndolo en un centro de media y larga estancia, de haberlo reabierto en condiciones precarias y de intentar cerrarlo en dos ocasiones tras la llegada del primer enfermo de ébola.

2.- La Comunidad de Madrid cerró el Instituto de Salud Pública y la Dirección General de Salud Pública en 2008, dejando a la región sin organismos con capacidad técnica para abordar emergencias de salud pública.

3.- La Consejería de Sanidad madrileña asumió el tratamiento de enfermos de ébola en el hospital Carlos III sin garantizar ni los medios técnicos, ni la formación, ni el entrenamiento suficiente del personal sanitario que atendía a estos enfermos.

4.- La Consejería de Sanidad se responsabilizó del seguimiento de los sanitarios que trataron a los enfermos y lo realizó de una manera irregular, sin garantías suficientes.

5.- La Consejería de Sanidad, cuando la enferma actual informó de que presentaba síntomas, no adoptó las medidas adecuadas para su tratamiento y aislamiento con los riesgos que ello supone tanto para la enferma como para la diseminación de la enfermedad.

6.- La atención a esta enferma no se realizó con las suficientes garantías de seguridad para el personal sanitario.

7.- A día de hoy todavía no se ha dado una información suficiente ni se ha realizado un registro, ni una encuesta epidemiológica de las personas que vivían en el mismo edificio de la afectada.

8.- En este contexto el Consejero de Sanidad intenta trasladar sus responsabilidades a una persona enferma que lo esta por atender voluntariamente y con poco entrenamiento a un enfermo con alto riesgo de contagio. La actitud del consejero es éticamente despreciable e insultante para los profesionales sanitarios.

Es por ello que la Adspm exige la “inmediata dimisión” de este “personaje” que se ha mostrado “incapaz de asumir estas crisis con un mínimo de eficacia”. Además, señala que “su permanencia en el cargo es un grave riesgo para la salud de la ciudadanía madrileña”.