Los vecinos del centro temen que Botella no corte el tráfico por ‘miedo’ a los empresarios

Puerta del Sol de Madrid
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El movimiento vecinal denuncia que el Ayuntamiento sólo escucha a los comerciantes y no a los 150.000 residentes. La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) y las asociaciones del Centro denuncian que el Ayuntamiento de Madrid, que preside Ana Botella, sólo tiene en cuenta los intereses de los comerciantes y empresarios lo que temen pueda “dar al traste» con la puesta en marcha de nuevas Áreas de Prioridad Residencial (APR) en los barrios de Ópera, Sol y Palacio, que anuncio la alcaldesa que estaba prevista inicialmente para el 1 de enero de 2015.

Los colectivos vecinales basan sus sospechas en lo sucedido en la reunión que mantuvieron con vecinos y comerciantes el concejal de Medio Ambiente, Diego Sanjuanbenito, y el edil de Centro, David Erguido para tratar la restricción el tráfico en el centro de la capital, una medida por cuya consecución llevan años luchando las asociaciones vecinales del distrito Centro.

Y es que en el encuentro, y según la FRAVM, había muchos empresarios y pocos vecinos. Explican que a la reunión acudieron representantes de las asociaciones vecinales Las Cavas y Costanillas, Austrias y de la Asociación Vecinal de Atocha-Jacinto Benavente, cuyo representante es, a su vez, presidente de la Asociación de Pisos Turísticos, pero que “ni la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), ni las asociaciones de barrios afectados por la medida como AVECLA, ACIBU, La Corrala, Barrio de Justicia ni Chueca fueron convocadas al encuentro”.

En palabras del presidente de la AV Las Cavas, Saturnino Vera, “había cerca de 40 personas que representaban al comercio de Madrid, incluido el vicepresidente de la Confederación Empresarial de Madrid.

Y en ningún momento se habló de los 150.000 vecinos que viven en el Centro de Madrid, ni de tráfico y, menos aún, de soluciones medioambientales. De lo único de los que se habló, por parte de los comerciantes, es que no es el momento, que la cosa está muy mal, y que es mejor posponer la medida a otro momento”.

El movimiento vecinal recuerda que España se enfrenta a una posible multa de la Comisión Europea por la superación constante de los límites máximos de contaminación permitidos en Madrid y que solo adoptando medidas de calado logrará la capital cumplir con la legalidad internacional. “Las APR han demostrado funcionar a la perfección en Embajadores y Las Letras. Solo entendemos este titubeo por las presiones del sector empresarial”, subraya Vera, que reclama y también al Consistorio información oficial de la implantación de las APR.