Figar cede a un colegio privado las instalaciones de un centro público cerrado desde 2011

Lucía Figar, consejera de Educación de la Comunidad de Madrid
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CCOO denuncia este nuevo ‘guiño’ a la privada de la consejera de Educación madrileña, a la que exige que vuelva a destinar este colegio a usos públicos. La polémica rodea de nuevo a Lucía Figar. La consejera de Educación madrileña está otra vez en el centro de la diana de los sindicatos tras haber cedido las instalaciones del colegio público Enrique Tierno Galván de Móstoles, cerrado desde 2011, a un centro privado. Se trata del colegio Pasteur de Arroyomolinos, que podrá hacer uso de este edificio hasta que finalicen las obras de acondicionamiento de su centro, que sufrió un incendio.

CCOO ha denunciado este nuevo ‘guiño’ de Figar a la privada, que viene a confirmar que la única intención de la consejera desde que cerró el Tierno Galván era “destinar este edificio a usos privados”, algo que ya quedó de manifiesto justo después de su cierre hace tres años.

En aquel momento, dice el sindicato, la Dirección de Área Territorial justificó el cierre por la pérdida de alumnado en la zona, aunque el 1 de septiembre de ese mismo año el edificio “apareció ocupado por un colegio privado que ofrecía cursos de ESO y formación profesional”. No obstante, recuerda CCOO, “cinco días después y gracias a la presión ciudadana se revertió la situación”. Desde que se dio esa situación se ha reclamado que se diese al centro un uso público, preferentemente educativo, pues por su ubicación podría destinarse a albergar oferta de formación profesional específica, pero la Consejería ha hecho ‘oídos sordos’.

Pero no sólo eso. La organización sindical critica también la “gran opacidad” con la que se ha llevado a cabo esta cesión al Pasteur de Arroyomolinos, avalada por el equipo de gobierno municipal, “sin pasar por pleno y sin informar a la ciudadanía” hasta que el colegio privado estuvo instalado. Una situación que ha llegado hasta tal punto que incluso las asociaciones deportivas que venían haciendo uso de las pistas del antiguo colegio “se han enterado de la cesión al no poder acceder al centro estando ya ocupado con otro uso” por parte de centro privado.

El sindicato critica los continuos ‘regalos’ a la privada de Figar y afirma que a pesar de que la mencionada cesión sea sólo de dos meses, el temor a que se convierta en “permanente” no es infundado por los antecedentes antes mencionados. Además, CCOO denuncia que el colegio Pasteur “ha recibido un trato de favor desde su apertura” que se repite ahora, ya que se le va a permitir disfrutar de las instalaciones del Tierno Galván “sin compensación económica alguna” mientras que se ha denegado su uso como aulario de nuevos ciclos de FP al instituto público colindante.

Ante esta situación, el sindicato ha exigido a Figar “garantías de que el edificio del Tierno Galván quedará efectivamente desocupado en el plazo de dos meses”, pero también de que tanto estas instalaciones como la de otros institutos de Móstoles cerradas tras la ‘reordenación’ de centros “mantienen su carácter público”. De no ser así, indica CCOO, mantendrá todas las acciones de información y movilización, así como acciones legales, para “frenar el proceso de privatización de espacios educativos que impulsa la Comunidad de Madrid y, en este caso, el Ayuntamiento de Móstoles”.