Bankia se queda sin autocartera para el canje de sus preferentes

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Bankia ya no podrá afrontar el canje de sus preferentes a golpe de autocartera. La nacionalizada ha liquidado toda su cuenta de acciones propias a golpe de retribuir a sus preferentistas más fieles y en el mercado ya se especula sobre los movimientos que seguirá ahora la heredera de Caja Madrid en este sentido.

La autocartera de Bankia se quedó vacía el pasado mes de diciembre, aunque el hecho no se ha conocido hasta este lunes. La entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri repartió entonces 45,34 millones de acciones entre sus antiguos tenedores de participaciones preferentes por valor de 90,6 millones de euros, esto es a razón de 2,00 euros por título. Un valor muy superior al que por aquellos momentos marcaban en el mercado: 0,68 euros.

Esta fue la segunda vez que Bankia echó mano de su autocartera a lo largo de 2012 para retribuir a sus fieles preferentes. El 22 de junio ya los había premiado con 43,80 millones de acciones por haber aguantado como accionistas de la maltrecha entidad desde el 30 de marzo en que recibieron acciones de nueva creación del banco cotizado como pago por sus polémicos papeles de deuda híbrida. Una estrategia que, con el objetivo de evitar una avalancha de órdenes de venta que hundiese aún más su maltrecha cotización, ha terminado por agotar su cuenta de acciones propias.

Fue por aquel mes de marzo cuando los dueños de ciertas preferentes emitidas por algunas de las cajas que dieron lugar a la cotizada recibieron la promesa de recuperar íntegra su inversión si permanecían en el capital de la compañía por año y medio. En un primer momento, el canje de preferentes se celebró a un 75% con la promesa de recibir un 8,33% adicional en los pagos ya señalados más otro fijado para el próximo junio. Dado que el 90,6% de preferentistas acudió a la oferta y buena parte de ellos optó por mantener posiciones para recuperar su inversión, las cuentas de Bankia se enfrentan ahora a un nuevo reto.

A falta de autocartera para afrontar este próximo y prometido pago, los gestores de Bankia deberán decidir entre salir a la compra de acciones en el mercado o aprobar una nueva y dilutiva ampliación de capital a favor de sus viejos preferentistas. Un escenario en que también entran en juego las ya seguras emisiones de nuevas acciones para atender el canje de los bonos contingentes convertibles (CoCos) suscritos por el FROB y otras series de participaciones preferentes, con la nacionalización de la entidad como telón de fondo.

En el devenir de estas operaciones, Bankia se ha desprendido de 86,1 millones de acciones propias, un 4,319% de su capital social. Además de quedarse sin fondo para atender sus compromisos del próximo junio, la entidad se queda sin margen de maniobra para aguantar su cotización mediante operaciones con títulos propios, apuntan varios gestores. Por el momento, el banco ya cotiza muy por debajo de los 2,00 euros de valor nominal que se prometieron a los preferentistas fieles.