Los especuladores esperan el levantamiento de ‘cortos’ dispuestos a atacar Bankinter

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Esta semana, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) tiene que decidir sobre su prorrogada prohibición a las posiciones bajistas sobre compañías cotizadas en la Bolsa española. Entre toda clase de rumores sobre cuál será su opción final, los especuladores del parqué madrileño ya han fijado su objetivo a atacar: Bankinter.

La entidad que preside Pedro Guerrero se ha apuntado un vertiginoso ‘rally’ del 30% desde principios de año. Un ascenso que, dicen los expertos, se ha fundamentado más en el mero regreso del apetito inversor por el riesgo que en una mejora real de fundamentales del banco. Escenario que, en caso de que el supervisor decrete la vuelta a la normalidad del mercado, parece convertirle en el objetivo ideal para apostar a la baja, según apuntan varios gestores de carteras.

Para mayor atractivo de los bajistas que ya diseñan su estrategia de cara al posible levantamiento del veto a sus especulativas prácticas de inversión, Bankinter ya ha dado señales de agotamiento en esta última remontada, apuntan algunos expertos técnicos. Desde máximos de este todavía recién estrenado 2013, la entidad ha perdido un 8% de su remontada, que llegó a suponer un repunte del 41% frente a su cierre de Nochevieja, y se ha quedado al borde de poner en peligro sus reestrenados 4,00 euros por acción.

Un 10,4% del capital social de Bankinter, la eterna novia del baile de fusiones de las entidades financieras españolas, se encuentra en préstamo hoy por hoy. Una práctica que a menudo está vinculada a la toma de posiciones bajistas y que algunos expertos consideran su antesala. De hecho, según datos de la Bolsa de Madrid, ha sido uno de los valores del parqué que más ha visto incrementar este saldo sobre su capital en las últimas semanas.

Después de seis meses en los que la creación, modificación o incremento de posiciones cortas ha estado vetado por la CNMV, en el capital de Bankinter aún se refugian algunos amantes de esta práctica, dueños de un 3,5% del capital del banco. Uno de los porcentajes más altos del sector después de la huida inversora de algunas otras entidades de perfil más marcadamente especulativo como Bankia (0,26%). Una porción que lidera el ‘hedge fund’ Wellington Management, al controlar por sí solo un 1,23% del accionariado del banco español mediante apuestas bajistas.

Ahora, la principal incógnita que pesa sobre Bankinter -un paso más allá de cuál será la decisión final del supervisor- es la intención del estadounidense Invesco, registrado en Bermuda, para con la entidad, en cuyo capital acaba de aterrizar con una participación ligeramente superior al 3%. La llegada del yanqui, casi pareja a la salida del francés Crédit Agricole, invita a algunos a pensar en una toma de posiciones para aprovecharse de un eventual regreso de los ‘cortos’ con ataque incluido a la gráfica de Bankinter.

La CNMV tiene de aquí al próximo jueves 31 de enero para decidir sobre el veto a los ‘bajistas’ de la renta variable española. La primera prohibición llegó el pasado julio de la mano de otros reguladores de mercados europeos, para proteger en primera instancia a las entidades financieras de la volatilidad del mercado. Después, se prorrogó hasta este enero con el beneplácito de la ESMA, el supervisor europeo, para salvar el saneamiento de entidades como Popular, que afrontó a cierre del año su ambiciosa ampliación de capital.

Ahora, si bien los expertos consideran que las “circunstancias excepcionales” de aquel entonces ya han pasado, como a su entender demuestra el levantamiento de esta restricción en toda Europa a excepción de Grecia, los factores de fondo o la presión de determinados sectores podría provocar una nueva prórroga. Extensión que, según la mayoría de analistas, debería limitarse a los valores financieros para perjuicio de los que ya se ciernen sobre el sector y los gestores de carteras más especulativos, que verían limitados sus movimientos una vez más.