Irlanda paga un 24% menos que España para vender letras a corto plazo

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

El Tesoro irlandés ha colocado este jueves 500 millones de euros, el máximo previsto, en letras a tres meses en su primera emisión de deuda después de ser rescatada en 2010. El interés medio se ha situado en el 1,8%, un 24% menos que lo que pagó España la semana pasada.

De hecho, el interés medio con el que se ha saldado la operación, que ha contado con una fuerte demanda que superaba en 2,8 veces la oferta, resulta inferior al abonado por el Tesoro Público español el pasado 26 de junio, cuando tuvo que ofrecer un rendimiento medio del 2,362% para colocar 1.600,49 millones en letras a 3 meses.

No obstante, la subasta española no recogía los resultados de la última cumbre europea, ya que la cotización actual de la deuda de España a tres meses en los mercados secundarios marca un precio del 1,55%, mientras que en el caso de Italia el interés se sitúa en el 1,30%. Por su parte, Alemania ofrece un interés negativo del -0,1%.

“La reanudación de las subastas de deuda es consecuencia del intenso compromiso alcanzado con los inversores tanto domésticos como internacionales a lo largo de los últimos 18 meses y representa un importante primer paso para una gradual vuelta a los mercados de capitales”, señaló el consejero delegado de Agencia Nacional de Gestión del Tesoro, John Corrigan, este lunes.

Tras conocerse el resultado de la operación, el ministro irlandés de Finanzas, Michael Noonan, destacó que “el éxito de la subasta, la primera en casi dos años, representa un importante hito para el país” y subrayó que los mercados “han reaccionado positivamente a la aplicación del programa de ajustes”.

Irlanda, que realizó su última subasta de deuda en septiembre de 2010, dos meses antes de ser rescatada, era el único de los países intervenidos que permanecía al margen de los mercados de capitales, ya que Grecia ha venido emitiendo regularmente deuda a plazos de entre 3 y 6 meses, mientras Portugal ha ido elevando paulatinamente los vencimientos, hasta llegar a colocar papel a 18 meses.