El núcleo duro de Sacyr pierde 654 millones desde enero

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El descalabro bursátil que atraviesa Sacyr Vallehermoso les ha salido caro a sus accionistas de referencia. Las dudas sobre el futuro del negocio constructor en España, la presión de su abultada deuda y los problemas de Repsol en Argentina han obligado a los accionistas de la presidida por Manuel Manrique a apuntarse pérdidas por 653,7 millones de euros.

Las pérdidas más abultadas se las han tenido que apuntar los empresarios Demetrio Carceller y Juan Miguel Sanjuán. Entre los dos controlan más de un 15,9% de la constructora a través de una sindicación de participaciones, si bien ambos mantienen también parte de su peso en la cotizada al margen de este acuerdo. Carceller, presidente de la cervecera Damm y la petrolera Disa -a través de la que mantiene su peso en Sacyr-, y Sanjuán, presidente del canario Grupo Satocan, han visto como su participación en la compañía perdía 188,7 millones de euros en valor de mercado.

El expresidente de Sacyr y actual vocal de su consejo, José Manuel Loureda, ha visto cómo el tobogán bajista en el que la compañía está sumido ha recortado el valor de su 12,65% en la firma en 150,2 millones de euros. Por su parte, en lo que va de este pésimo 2012 para Sacyr, el vicepresidente segundo Juan Abelló ha perdido unos 114,3 millones de euros con el 9,62% que mantiene a través de la instrumental Nueva Compañía de Inversiones en la constructora. Ya por debajo de la centena de millón se quedan los números rojos que se apuntan por el momento Tomás Fuertes, presidente del Grupo Fuertes que controla la cárnica El Pozo, y el constructor José del Pilar Moreno, presente en la constructora madrileña a través de las instrumentales Prilomi y Prilou. Respectivamente, el descalabro de Sacyr ya les supone unas pérdidas de 61 y 59 millones de euros.

Incluso las arcas públicas se han visto salpicadas por el descenso imparable de Sacyr en el parqué. El Estado mantiene a través del FROB, como herencia de Novagalicia Banco, una participación del 6,7% en la maltrecha constructora. Si a cierre de diciembre este paquete accionarial estaba valorado en unos 114 millones de euros, ahora apenas alcanza los 34 millones. En otras palabras, si los administradores del Banco de España presentes en la entidad gallega decidieran hacer caja con esta participación, ahora ganarían casi 80 millones menos que hace seis meses.

Sin embargo, el descenso de Sacyr Vallehermoso no es cosa que llegase con el nuevo año, aunque sí que 2012 no está trayendo nada bueno a la compañía, sobre todo en lo que se refiere a su participada Repsol, donde aún mantiene un 10%. Tras la nacionalización de la argentina YPF, la petrolera reestructura su negocio pero ya ha advertido que prevé recortar dividendo, una de las grandes fuentes de caja de Sacyr junto a los pagos de su filial inmobiliaria Testa. Sin embargo, algunos expertos tampoco apuntan hacia la de Brufau como la principal causa del desplome continuado que acumula Sacyr.

Estos analistas ven en los movimientos del expresidente Luis del Rivero la causa principal del retroceso constante en el precio de mercado de Sacyr. Desde que en octubre el consejo de administración de la cotizada le arrebató la presidencia para entregársela a Manuel Manrique, Sacyr ha perdido un 78% de su valor en Bolsa. El motivo es claro: la venta continua de acciones en el mercado de contado por supuestas dificultades de liquidez en la casa del expresidente -a imagen y semejanza de lo que ocurre en la cotizada- ha inundado el mercado día sí y día también de órdenes de venta a bajo precio durante los últimos meses. Tal ha sido el esfuerzo vendedor de Del Rivero que ya no figura como accionista de referencia de referencia de la compañía.

Si se toma la llegada de Manrique al poder en Sacyr como punto de referencia, las pérdidas de las manos fuertes de la compañía aumentan hasta los 1.020,22 millones de euros. Un agujero que no han logrado paliar ni las compras a precio de ganga de algunos de ellos. En concreto, Carceller y Fuertes son los que más han redoblado sus apuestas por la compañía en las últimas semanas para aprovechar los precios mínimos históricos a los que cotiza. Sin embargo, y a pesar del rebote de hoy, las últimas compras de estos dos empresarios se saldaron a un precio mayor que el que este viernes marcaba el maltrecho valor que muchos gestores han desterrado de sus carteras y sin fecha de retorno.

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