IAG, apuesta de los inversores internacionales en la Bolsa española

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El grupo IAG, que agrupa a Iberia y British Airways, es una de las recomendaciones más repetidas por los gestores internacionales para jugar sobre seguro en la Bolsa española. El valor, justifican su apuesta, ya ha descontado en precio las huelgas de pilotos de la española y además están convencidos de que las sinergias entre ambas aerolíneas crecerán más rápido de lo esperado.

Tras un comienzo de año accidentado debido a las constantes huelgas de pilotos en Iberia por la creación de su marca de bajo coste, IAG ha logrado remontar el vuelo y consolidarse como uno de los valores más sólidos del parqué madrileño. Este lunes, el holding aéreo conseguía defender frente a un mercado bajista un rebote acumulado del 3,5% desde enero frente al desplome del 24% que acumula en el mismo periodo su índice de referencia en Madrid, el Ibex 35.

Algunos de los gestores de carteras internacionales consultados por esta publicación consideran que, además, el retroceso provocado en su precio por los miedos a una posible desinversión a corto plazo de Bankia -dueña de un 12% de IAG- dibuja una buena oportunidad para entrar a un precio óptimo en una cotizada que ofrece un elevado potencial alcista a medio plazo. De hecho, antes de la nacionalización de la entidad, IAG acumulaba un rebote anual del 15%. Ahora, según el consenso de analistas internacionales recogido por FactSet, el precio objetivo de IAG está en los 2,54 euros por acción, frente a los 1,80 euros a los que cotiza hoy por hoy el grupo de aerolíneas.

En otras palabras, la media de los expertos otorga un potencial de más del 40% para el despegue bursátil que la compañía ya parece haber comenzado como reacción a un bajista 2011. El año pasado, la pujanza en el precio del petróleo motivada por las revueltas violentas en el Magreb y Oriente Medio lastró con fuerza las cuentas del grupo y sus acciones perdieron en el parqué un 47% de su precio. Este ejercicio, gracias a la calma en algunas de las naciones afectadas por las insurrecciones árabes y la vuelta a la normal producción de crudo en países como Libia, también ayuda a la remontada bursátil de IAG.

No obstante, las previsiones de algunos grandes brókeres son incluso más optimistas. Tal es el caso del neoyorquino Citigroup, que ve a IAG cotizando a medio plazo por encima de los 2,60 euros por acción. Un ascenso para el que su principal motor, coinciden los analistas que siguen al valor, está en las sinergias que esperan lleguen de su integración. Consideran que los 400 millones de euros estimados a este respecto para los próximos cinco años podría incluso mejorarse gracias a iniciativas como la creación de Iberia Express o el acuerdo de colaboración con American Airlines.

La alianza sellada con la estadounidense debería ayudar a mejorar su balance de pasajeros y de ingresos en el medio plazo. También la compra y posterior reestructuración de BMI, antigua filial de Lufthansa, debería tener según los expertos un claro reflejo en el precio de la compañía hispano-británica a medio plazo. Si bien este año los costes de asunción de la pequeña aerolínea consumirán parte de la caja de IAG, de cara al próximo año, los expertos esperan que la operación ya comience a ser rentable en el balance de la compañía aérea cotizada en Madrid y Londres.

Centrando el foco en el parqué madrileño, cabe destacar -algo en lo que se fijan más los gestores de renta variable españoles- la buena marcha de dos de las participadas estrellas de Iberia. La ‘low cost’ catalana Vueling acumula un repunte del 27,4% en Bolsa desde que empezó 2012 y la distribuidora online de paquetes y productos turísticos Amadeus hace lo propio con alzas del 23,7%. En el caso de la primera, el cese de operaciones de Spanair le ha caído como agua de mayo, mientras que la segunda no deja de ampliar su diversificación geográfica.

En resumen, concluyen los informes de algunas casas de inversión internacional publicados en los últimos días, no parece haber razón para que IAG cotice a una ratio entre precios y ganancias (PER) menor a las 8 veces, cuando la media de su sector se sitúa en las 10 veces. Un telón de fondo que le vale a la cotizada el pase para escapar del consejo de venta que muchos gestores internacionales de carteras mantienen aún sobre el castigado parqué madrileño.