Los analistas, convencidos de que Repsol subirá en Bolsa pese a la expropiación de YPF

Darwin Albarado, director de la escuela de Economía de la Universidad de Carabobo (Venezuela), ha confirmado a Americaeconomica.com que la escasez de divisas en el país originada a raíz de la caída de los ingresos petroleros, ha llevado a la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) a reducir de 1.800 dólares a 900 dólares la cantidad autorizada para el envío de remesas a familiares en el extranjero.

Según las fuentes financieras consultadas, la noticia ha caído como un jarro de agua fría entre la población venezolana, meses después de que el Gobierno de Hugo Chávez también obligase al organismo a reducir la cantidad de dólares que los viajeros pueden sacar cuando se van a algún país extranjero.

La medida, que entra en vigencia de inmediato, también establece una serie de trámites para acceder a las divisas, que oficialmente cotizan a 2,15 bolívares por dólar. El beneficio sólo puede ser solicitado por venezolanos o extranjeros legalmente residenciados en el país y destinado a abuelos, padres, hijos, nietos o cónyuges.

La disposición notifica que quedan suspendidas todas las autorizaciones actuales que excedan el monto ajustado, así como aquellas que no cumplan con el perfil de beneficiario fijado por las autoridades.

Venezuela ha sufrido una drástica merma de sus ingresos por el desplome de los precios del petróleo en el mercado internacional como consecuencia de la crisis económica global. Pese a que el presidente Hugo Chávez ha dicho que la crisis no ha afectado al país latinoamericano, varios sectores productivos están sintiendo un descenso en la entrega de divisas para importación de insumos y bienes.

Y mientras tanto, el dólar paralelo sigue cotizando por encima de los 6,60 bolívares por dólar, una tasa que triplica a la oficial. Los empresarios acuden a este mercado negro de divisas para conseguir más dólares, debido a las restricciones impuestas por la Cadivi.

El ente administrador ha reducido en los últimos años la asignación anual de divisas para viajeros, que pasó de 5.000 dólares en 2003 hasta los actuales 2.500 dólares anuales. La Cadivi informó que estudia nuevas normas para la asignación de divisas para viajeros, que podrían entrar en vigor el próximo julio, como parte de las medidas oficiales para «cuidar» la reserva monetaria del país petrolero, que este año enfrenta una caída del 50 por ciento en sus ingresos nacionales.

El Gobierno del presidente venezolano anunció en marzo que en adelante la prioridad en la asignación de divisas serán los sectores de alimentos y medicinas, debido a la sequía de dólares derivada del derrumbe de los precios del petróleo. Sin embargo, y tal y como publicaba el pasado viernes este diario (ver en ‘Números Anteriores’), el destino de esas escasas divisas está siendo fundamentalmente para cumplir con la política de nacionalizaciones de Chávez.