La fusión AB InBev – SABMiller logra el respaldo de la mayoría de accionistas

SABMiller
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Un 95,5% del capital social de SABMiller ha votado a favor de la absorción de la compañía por AB InBev para dar a luz a una gigante sin parangón en su sector. El proyecto para la creación de la mayor cervecera mundial logra un avance decisivo. Los accionistas de SABMiller finalmente han aprobado por una amplísima mayoría la absorción de la compañía por parte de su rival AB InBev, cuyos inversores habían dado ya su visto bueno a la operación en una junta de accionistas celebrada a primera hora.
 
La votación no ha sido tan ajustada como algunos vaticinaban en los últimos días a tenor de la posible proliferación de accionistas díscolos en el seno de SABMiller. Un 97,37% de los inversores presentes o representados en la junta de la cervecera han dado su visto bueno a la concentración con su rival, titulares de un 95,5% de su capital social. Este porcentaje ha superado con holgura el mínimo necesario del 75% para salvar el proyecto.
 
En los últimos días había crecido el temor a que la operación pudiese encallar ante la proliferación de posturas contrarias entre unos accionistas minoritarios que habían visto reforzado su poder por el sistema de voto establecido para el caso. Sin embargo, han sido muchos más los que han seguido en su criterio a los dos grandes accionistas de SABMiller que los díscolos.
 
Los dos accionistas de referencia son la tabacalera estadounidense Altria y la saga inversora colombiana Santo Domingo. Ambos habían mostrado su intención de acudir a la oferta de AB InBev con el 40% que controlan conjuntamente. Una postura que empujó a la compradora a establecer un mecanismo especial para asegurarse su respaldo mediante el pago con acciones especiales de la nueva compañía en lugar de aportarles un efectivo que les hubiera supuesto en ambos casos una abultada carga fiscal.
 
Ante esta diferencia de trato, SABMiller buscó capear las críticas con un mecanismo de voto mediante el cual los dos inversores de referencia no votarían sobre las condiciones del pago en efectivo, lo que hacía que los minoritarios tuvieran un papel mucho más decisivo. En este sentido, los que con más tibieza se habían manifestado sobre la operación de fusión habían sido hasta ahora el fondo suizo Vontobel Asset Management, el británico Ash Park Capital y el escocés Aberdeen Asset Management. Sobre todo este último.
 
Con esta aprobación por las juntas de accionistas de ambas sociedades, sigue adelante un proceso que ya contaba con el visto bueno de los principales supervisores con voto sobre la operación. En este sentido, SABMiller y AB InBev ya se han desprendido de algunos de los negocios que se habían señalado como un obstáculo para permitir el movimiento. Paso al frente decisivo para que la antigua E. Anheuser & Company, la pequeña cervecera de una familia alemana asentada en San Luis (Misuri, EEUU) hace más de 160 años se convierta en la mayor productora de cerveza a escala mundial.