Arabia Saudí recupera el liderazgo mundial del petróleo al ahogar el fracking de EEUU

Extracción de petróleo
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La Agencia Internacional de Energía vincula la caída en la producción estadounidense de petróleo al mayor bombeo de Arabia Saudí a menor coste que el fracking. Arabia Saudí recupera el trono del que el fracking la había apeado hace dos años y medio. La progresiva y honda caída en la cotización del petróleo que ha paralizado una buena parte de los pozos de bombeo de EEUU ha devuelto al país de Oriente Medio al liderazgo mundial en la producción de crudo.
 
El adelantamiento ha sido confirmado por la Agencia Internacional de Energía, que a la par ha advertido de una ralentización más intensa de lo previsto en la recuperación de la demanda global de petróleo. Un factor que limitará la recuperación a medio plazo de precios para la industria, más siempre y cuando Arabia Saudí y sus vecinos y socios en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) sigan bombeando pozos al ritmo actual, lo que encajaría igualmente con una congelación a la producción.
 
Este informe apunta directamente a que la estrategia de Arabia Saudí para mantener su cuota de mercado es al que ha permitido que el reinado que EEUU comenzó en la primavera de 2014 haya llegado a su fin ante el establecimiento de unos precios de comercialización que restan toda viabilidad a muchos proyectos de fractura hidráulica. En esta misma línea de discurso, mientras que el mercado estadounidense pierde fuerza como productor, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak se encuentran cerca de máximos históricos mientras Irán sigue escalando posiciones una vez levantado el veto que sobre el país pesaba por su abandonado programa nuclear.
 
Desde la organización internacional se apunta que precisamente fue en verano de 2014 cuando comenzó la brusca caída de precios del petróleo, apenas unos meses después de que EEUU adelantase a los pozos sauditas en el ranking mundial. Esto se ha venido traduciendo desde entonces en un también brusco ajuste de inversión en nuevos proyectos y equipos, que en los últimos tiempos se ha traducido también en cierres y quiebras, que paulatinamente fue devolviendo el puesto a la monarquía asiática.
 
Como causas del freno a la recuperación de la demanda global apunta a la debilidad que están mostrando “pilares del crecimiento” de esta tendencia como China e India, países cuyas economías califica como tambaleantes en línea con lo que viene ocurriendo con otras muchas economías de las denominadas emergentes. Esto ha provocado el engorde de inventarios, como los que semanalmente se publican en EEUU y que no hacen más que ahondar en el abaratamiento de precios en los mercados mayoristas, así como en los de derivados financieros como los contratos a futuro de barriles Brent y Texas.