La guerra de divisas ‘torpedea’ el éxito de Pokémon Go

Pokémon Go
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El cambio entre algunas divisas emergentes como el peso mexicano y el yen está en máximos históricos, lo que amenaza con restar brillo económico al éxito de Pokémon Go. El éxito de Nintendo con su último lanzamiento podría no serlo tanto en términos de resultados económicos. El peor enemigo de Pokémon Go es la guerra de divisas que, aunque más discretamente que hace unos años, varios países se tienen declarada entre sí. El fortalecimiento del yen amenaza con restar potencial al bombazo del verano.
 
Las últimas cifras de facturación de Pokémon Go baten todos los récords de aplicaciones similares hasta la fecha. Sin embargo, una vez asentado el juego para dispositivos móviles en el mercado estadounidense, la penetración en otros países no promete una expansión de ingresos tan vertiginosa.
 
Esto se debe a que muchas de las divisas de mercados emergentes siguen aún muy depreciadas con respecto a las monedas fuertes como el dólar en la que se han dado a conocer hasta ahora las cuentas de la aplicación desarrollada por Niantic y, a la postre, frente al yen en el que Nintendo publica sus cuentas trimestrales.
 
La amenaza de que el ritmo de ingresos comience a echar el freno conforme el juego consiga menos nuevos usuarios en economías desarrolladas ha quedado en evidencia en el caso de México. En el país azteca, el juego para hacerse con todos los monstruos fantásticos causa tanto furor como en su vecino del norte. Sin embargo, la fiebre por conseguir a Pikachu o Charmander -por nombrar a dos de estas criaturas de ficción entre las más de 130 disponibles- al sur del río Bravo no está reportando a sus creadores tantos beneficios como al otro lado de la frontera.
 
El gran abismo de cotización que existe entre el peso mexicano y el yen japonés se ha visto acrecentado en los últimos tiempos por pura dinámica del mercado, que ha huido de las dudas generadas en torno a la economía del país latinoamericano mientras que ha buscado refugio a la volatilidad en la divisa nipona. A pesar de que Japón tampoco puede hacer gala de una economía saneada, la determinación de su banco central por salvaguardar la competitividad y el nivel adquisitivo de sus ciudadanos es un garante que pocos inversores del mercado forex pasan por alto en episodios de volatilidad.
 
En lo que va de año, el yen ha remontado posiciones en un 19% frente al dólar estadounidense. En el mismo tiempo, el peso ha perdido un 6,4% frente a los billetes de sus vecinos norteños. A menudo, los cruces entre estas dos divisas se hacen pasando por la moneda de curso en EEUU, lo que amplía la distancia relativa entre ambas dos. El hecho de que la mexicana sea la moneda emergente más líquida tampoco ayuda a salvaguardar el valor contable para Nintendo de las compras que los jugadores de Pokémon Go hacen para avanzar con más rapidez en el juego. Según apunta The Wall Street Journal, la tasa de cambio entre ambas monedas se encuentra en máximos históricos en contra de la mexicana.