CaixaBank sufre en sus cuentas los tipos cero: el beneficio cae un 27%

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Las cuentas trimestrales de CaixaBank tienen sus dos puntos fuertes en la reducción de dotaciones por inmobiliario y morosidad y la mejora de rentabilidad del negocio bancario. CaixaBank ha cerrado el primer trimestre del año con un beneficio neto de 273 millones de euros, un 27,2% menos que hace un año. La entidad ha achacado este retroceso a la factura sobre márgenes del entorno de tipos cero así como a la disparidad con respecto al arranque del ejercicio anterior, en el que se produjo la integración de Barclays.

El consenso de analistas situaba la partida final del balance trimestral de CaixaBank en los 282 millones de euros, lo que se ha traducido en caídas del 3,5% para sus acciones en Bolsa. El margen de intereses ha cedido un 10,4%, hasta los 1.020 millones de euros, cifra que sufre también el impacto de la retirada de las cláusulas suelo.

Las comisiones netas también descendieron sensiblemente hasta los 465 millones de euros, un 9,4% menos que el año anterior. El margen bruto cedió en un tono más moderado: un 1,6% hasta los 1.922 millones de euros. Mejor comportamiento tuvieron los resultados por operaciones financieras, que se duplicaron con holgura hasta alcanzar 291 millones, tal y como figura en la documentación remitida por el catalán a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

El clima de volatilidad bursátil también se ha dejado sentir en una contribución inferior de sus participadas, pues han aportado 137 millones de euros, un 23,6% menos que en los tres primeros meses de 2015. En sentido opuesto, el margen de explotación ha mejorado en un 35,4%, al engordar desde los 679 hasta los 919 millones de euros.

Los puntos fuertes de las cuentas de la entidad que preside Isidro Fainé son una mejora de rentabilidad del negocio bancario y asegurador al 10,9% y con un resultado de 544 millones de euros. Mientras tanto, las pérdidas por el negocio inmobiliario han quedado reducidas a 144 millones de euros frente a los 577 del ejercicio anterior contabilizados por deterioro de activos.

A tenor de su “estricta disciplina en costes”, los gastos de explotación han mermado un 3,1% descontando el efecto de la integración de los negocios adquiridos a Barclays. Caen también las dotaciones para insolvencias en un 59,2% mientras que la tasa de morosidad se reduce al 7,6%.

Por lo que se refiere al capital de máxima solvencia, este se sitúa en el 12,8% según la normativa CET1.