Los inversores se alejan de un Ferrovial menos británico

La pérdida de poder de Ferrovial en Reino Unido no ha gustado a los inversores, que se han olvidado del valor en favor de algunas de sus compañeras de sector. La pérdida de control en BAA y la amenaza de un sexto aeropuerto en Londres dejaba a la cotizada en el último puesto del Ibex con caídas de más del 1,3% mientras que otras compañías de infraestructuras se apuntaban alzas de más del 2%, animadas por el rebote generalizado de los parqués europeos.

La firma presidida por Rafael del Pino ha reconocido hoy que con la consumación de la venta de un 5,88% de su participación en FGP Topco, desde la que controlaba la gestora aeroportuaria BAA, ha perdido el control de ambas compañías. Ahora cuenta con menos de un 50% de la británica y según la misiva entregada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, ha perdido la mayoría de voto “tanto en la junta general de accionistas de FGP Topco como en el consejo de administración”. En resumen, y eso es lo que ha pesado en el ánimo inversor, “Ferrovial no puede tomar ninguna decisión en BAA sin el acuerdo de otros socios”.

En principio, este acuerdo no resultaría difícil, ya que Ferrovial mantiene aún cinco votos en el consejo, donde otros tantos corresponden a los socios con los que la española se hizo con el control de BAA en 2006 a través de FGP Topco: la canadiense Caisse de Dépôt et Placement du Québec y el fondo de capital riesgo singapurense GIC. Además, muchas de las operaciones de financiación, la aprobación del plan de negocio y presupuesto y el nombramiento de algunos cargos directos requieren mayoría cualificada según los estatutos de la compañía.

Sin embargo, un panel de mandos compartido en la aeroportuaria no se antoja positivo para Ferrovial, que ya no podrá incluir en sus cuentas los resultados de la británica o imponer su criterio con independencia del resto de accionistas, entre los que ahora se encuentra Alinda. El fondo de inversión al que Ferrovial vendió en octubre el 5,88% con el que perdió el cetro de BAA tan solo tiene derecho a emitir un único voto.

Con este panorama, una noticia positiva para BAA como ha sido este jueves la exitosa colocación de bonos a cinco años por 700 millones de euros, no se ha dejado notar en la cotización en Madrid de Ferrovial, que normalmente se apuntaba alzas con los avances de su antigua filial. Un rebote esperable más aún dado un escenario optimista como el de hoy, tal como señalan los expertos.

A esta pérdida de poder en BAA, en los foros bursátiles se suma la preocupación porque el que el principal aeropuerto que esta compañía gestiona, el de Heathrow en Londres, vea mermada su actividad si finalmente se construye un sexto aeropuerto en el estuario del Támesis en la capital británica. La oficina del primer ministro David Cameron ha desempolvado este viejo proyecto tras desestimar la creación de una nueva pista en Heathrow. Esta posibilidad en cualquier caso no es definitiva y desde Ferrovial han declinado comentarla a este diario. En su lugar, se han remitido a las declaraciones del consejero delegado de BAA, quien señaló a la prensa británica que si no se amplía la capacidad de Heathrow, la economía de la ciudad y del país se resentirá.

La situación desembocaba en una apuesta vendedora cada vez más fuerte sobre el valor según avanzaba la sesión bursátil de este jueves, donde comenzaba con una cotización plana. Poco antes del cierre del parqué madrileño, los gestores que más papel soltaban en Ferrovial eran UBS (22%), Santander (20%) y Morgan Stanley (10,8%). Entre los que más operaciones de compra dirigían se colocaban el propio Santander (13,3%), Espírito Santo (12,9%) y Merrill Lynch (12,7%).