La opacidad de Draghi sentencia el descalabro de las Bolsas periféricas

Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE)
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Pocas novedades con respecto a lo que el BCE ya avanzó en octubre. Decepción inversora que ha dado lugar a la segunda peor sesión del año para el Ibex 35. La falta de transparencia en torno a las medidas de estímulo que el Banco Central Europeo (BCE) se dispone a tomar en los próximos meses ha caído como un plomo sobre los mercados del Viejo Continente y los llamados periféricos han asumido la peor parte. El Ibex 35 ha encajado el hermetismo de Mario Draghi con un desplome del 3%.

Una vez más, el discurso del italiano ha sido mucho menos claro de lo que esperaban los mercados. Y lo que es más, el más alto cargo del BCE se ha dedicado a repetir en varias ocasiones el viejo mantra de que la institución monetaria está preparada para actuar “si hay peligro”. Ni calendario sobre la mesa, ni cuantías, ni concreción alguna en torno a los activos que estaría dispuesto a comprar más allá de una escueta mención a los bonos griegos y chipriotas.

Ante esta falta de claridad, el Ibex ha sufrido su segunda peor sesión en lo que va de año al haber perdido de una sola tacada la friolera de 335 puntos básicos. Un descalabro que en términos relativos supone un 3,12% frente al cierre de ayer, que ha caído hasta los 10.418 puntos. Y no ha sido el peor de entre sus vecinos, pues el Ftse MIB milanés ha asumido un retroceso del 3,92% y el PSI 20 de la Bolsa de Lisboa se ha dejado por el camino de este turbulento jueves un 3,30% de su precio.

Las expectativas generadas después de la conferencia de prensa ofrecida por Draghi tras la reunión del BCE del pasado mes de octubre habían puesto muy alto un listón que este jueves no ha sido capaz de igualar. Así se entiende que ni siquiera el DAX alemán, un 1,99% abajo, haya conseguido esquivar el rojo intenso que en esta sesión se ha apoderado de los parqués europeos para contagiarse después a los del otro lado del Atlántico, tanto a Wall Street como a los latinoamericanos.

Menos turbulencias en el mercado secundario de deuda soberana, donde a pesar de algunos bailes de precios y rentabilidad, el cuadro de cierre ha resultado ser muy similar al de la apertura. Idéntico en el caso se los papeles del Tesoro Público español, pues la prima de riesgo se ha mantenido en los 127 puntos básicos a pesar de que los tipos exigidos por los inversores han repuntado ligeramente: del 2,08% de los primeros cruces al 2,13% de la última transacción.