¿Dívar de qué juega?

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La final de Copa del Rey de esta noche en Madrid y toda la polémica que rodea a este encuentro ha sido uno de los temas de conversación de las tertulias, junto a la división que se ha creado en el Consejo General del Poder Judicial por los gastos de los viajes a Puerto Banús de Carlos Dívar. En Onda Cero, Carlos Herrera trataba de iniciar la tertulia con dicha bronca entre los jueces pero sus tertulianos parecían tener pocas ganas de hablar del presidente del Supremo preferían hablar de fútbol. ¿Dívar de qué juega? preguntó de broma Casimiro-García Abadillo y Raúl del Pozo reconoció que hoy lo que “nos pide el cuerpo hablar del partido”.

Ya más en serio, Nicolás Redondo calificaba de bochornoso e infantil lo que está pasando en el CGPJ, que reclamen la dimisión de Dívar por su conducta irregular y que otros siete vocales exigieran la dimisión del vocal José Manuel Gómez Benítez, que le ha denunciado.

En general, todos los tertulianos de Onda Cero -después de dejar claro que no les gusta que los jueces no tengan que justificar sus gastos y que sólo tengan la obligación de reflejarlos- creen que el que ha salido peor parado de todo este asunto es el denunciante, al que se le ha endosado la imagen de “soplón miserable”, aunque también sale muy tocada la imagen de Dívar. Además señalaron las vendettas personales y el juego sucio entre jueces que ha salido a la luz, mientras Raúl del Pozo dejó caer que a él le “intriga” lo que hace el presidente del Poder Judicial todos esos fines de semana en la Costa del Sol.
Sobre la final de la Copa del Rey, para Francisco Vázquez, la pitada “se ha magnificado”, e Iñaki Gil intenta sacar algo bueno: “al menos no nos hemos estado preocupando por la prima de riesgo” aunque cree que la anécdota deportiva refleja la necesidad de los nacionalistas de “estar en misa y repicando».

Por su parte, los tertulianos de la Ser han comentado la medida lanzada ayer por el ministro de Interior, que dijo que estaba estudiando que los clubes pagasen también el despliegue de seguridad que hay que montar para los grandes eventos deportivos.
A Elena Pisonero el concepto de corresponsabilidad no le parece mal en eventos de gran magnitud. Tras señalar que Madrid está tomado por las fuerzas de seguridad señaló “A mí no me gusta el fútbol, y no sé por qué tengo que pagar este despliegue cuando a lo mejor preferiría destinar mis impuestos a otra cosa. Que se pueda decidir dónde poner el dinero”.

Mariola Urrea, sin embargo, no le gusta esa externalización de todos los servicios que son del Estado. “¿Por qué no empezamos a cobrar lo que deben los clubes de fútbol? Se preguntó y vaticinó que “vamos hacia el desmantelamiento del modelo de Estado que conocemos hasta ahora”.

Juan Luis Sánchez en lo que está de acuerdo es con que paguen su deuda los clubes, pero no con la propuesta del Gobierno “ya que se puede llegar a decir que quien pueda pagar la seguridad organice los actos públicos, y eso puede llevar a una cierta inseguridad a quien no pueda hacer frente a esos pagos”. “Si hay un evento masivo, hay que proteger la ciudadanía”, sentenció.

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