Mats Wilander: «Este virus es una señal de alarma para el mundo occidental»

El extenista sueco y ahora comentarista de Eurosport Mats Wilander
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El extenista sueco Mats Wilander opina que el «gran perjudicado» por este parón en el tenis por la pandemia del coronavirus es el serbio Novak Djokovic, que había empezado muy fuerte la temporada, y también tiene claro que todo lo que está sucediendo «es una señal de alarma para el mundo occidental, privilegiado y hastiado», pero también el comienzo, una vez que se resuelva, «de algo nuevo para la Humanidad».

«El gran perjudicado es Djokovic. Todavía no ha perdido un partido este año y está claro que este virus le detiene», expresa Wilander en una entrevista a ‘L’Equipe’. «También es una pérdida de tiempo para todos los muchachos que empujan detrás del ‘Big 3’. Por supuesto, han progresado mucho durante el entrenamiento, pero muchachos como Shapovalov, Tsitsipas o Auger-Aliassime crecen en la actualidad especialmente en los partidos», añadió.

El ganador de siete ‘Grand Slams’ los únicos tenistas que pueden tener cierta «actitud positiva» en este escenario son los que se «lesionaron en la gira australiana». «Cuando se reanude todo, todos comenzarán desde cero, pero no saber cuándo se reanudará es terrible», confesó.

El escandinavo sabe que todos los aplazamientos y cancelaciones «son horribles para los aficionados» y que para los jugadores «es una oportunidad para que entrenen más si pueden». «Pero la parte más difícil es mantener tu motivación porque no se sabe por qué se entrena y especialmente para qué. En estos casos, es difícil concentrarse», recalcó.

Además, «para nada» considera egoísta que Roland Garros decidiese cambiar su fecha automáticamente a septiembre ante la imposibilidad de celebrarse en sus fechas tradicionales de la primavera ya que era «la única decisión posible», mientras que, como residente en los Estados Unidos, tampoco ve probable que el US Open se mantenga en sus fechas previstas porque no cree que «la situación esté realmente bajo control aquí» y «Nueva York ha sido muy afectada por el virus».

«Lo que es verdaderamente egoísta es el comportamiento de la Humanidad hacia su planeta. Toda esta contaminación con impunidad… Además, ahora nos damos cuenta de lo mejor que está el planeta desde que cesaron ciertas actividades humanas. Con todo esto, a la Tierra se le ofrece un año de descanso, en el drama que nos está pasando, esto es lo único realmente positivo», advierte.

«Nadie estaba preparado para que esto sucediese. Este virus es una bandera roja para el mundo occidental, privilegiado y hastiado. Nos recuerda lo esencial, que somos una y la misma raza, en un mismo mundo. Una vez que se resuelve el problema, puede ser el comienzo algo nuevo para la Humanidad», sentencia Wilander.

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