Los médicos apuntan que «es urgente» invertir el 7% del PIB en la sanidad y reforzar la Atención Primaria

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El presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), Tomás Cobo, ha defendido que resulta «urgente» invertir el 7 por ciento del producto interior bruto (PIB) en la sanidad, así como reforzar la Atención Primaria y la red de Salud Pública, junto con «eliminar la temporalidad y la precariedad de los facultativos».

Con motivo del aniversario de su elección, Cobo insiste en la «urgente» necesidad de un pacto por la Sanidad para «reconstruir un modelo que está en peligro, unas reformas que deben de pasar obligatoriamente por combatir la precariedad de los profesionales médicos, trazar políticas de Recursos Humanos valientes en el Sistema Nacional de Salud y promover la formación y el autocuidado».

El presidente de los médicos alerta de que el modelo sanitario universal, público y gratuito «está en peligro y, por tanto, peligra nuestro Sistema Nacional de Salud, que, además, costó mucho consolidar a lo largo de varias generaciones».

«Las reformas necesarias ya están debatidas, valoradas y trasladadas a las administraciones y, sin duda, ahora hay que pasar a la acción. Es urgente invertir el 7 por ciento del PIB en Sanidad; reforzar la Atención Primaria y la red de Salud Pública; reducir la temporalidad y la precariedad; el liderazgo del Consejo Interterritorial en la cogobernanza de los 17 sistemas autonómicos de salud; que los profesionales participemos en la elaboración y redacción de leyes que afectan a la profesión y a nuestra práctica asistencial», ha detallado.

Así, ha apelado, una vez más, a un Pacto por la Sanidad que «dé respuesta a todos los restos sanitarios, y que la postpandemia sea el escenario para poder llevar a cabo esa reforma profunda de nuestro Sistema».

«Un Pacto de Estado por la Sanidad que cuente con el apoyo de todas las fuerzas políticas, que esté consensuado con los profesionales, que tenga visión de futuro, que tenga una proyección europea, que mantenga y sostenga nuestro modelo sanitario», ha explicado.

Cobo insiste en que el Sistema Nacional de Salud (SNS) requiere de «una reconstrucción sanitaria y profesional, material y moral de la profesión». «Es imprescindible abordar grandes problemas como la precariedad laboral, que alcanza a casi el 50 por ciento de los compañeros en nuestro país y que genera una incertidumbre y una inestabilidad trágica a nivel también personal; además, supone un desgaste para los profesionales, los sistemas sanitarios y puede alterar la relación médico-paciente. O como el alto porcentaje del 33 por ciento de médicos que se jubilaría si tuviera la posibilidad. O como el 50 por ciento de compañeros con Síndrome del Trabajador Quemado. O como los salarios de los médicos españoles, por debajo de los sueldos médicos en Europa», ha sostenido.

Igualmente, también ha advertido sobre la afectación de la pandemia a la salud mental de los profesionales, «muy preocupante en los médicos más jóvenes, con una alta prevalencia de ansiedad, depresión y alteraciones del sueño, por ejemplo».

Al hilo, ha criticado que la Atención Primaria está «extremadamente debilitada por la falta de inversión durante los últimos años». «Ha sido el muro de contención de la pandemia y cuenta con el respaldo, pero carece de medidas reales y efectivas que hagan frente al déficit de profesionales, a la financiación insuficiente, a la merma de recursos. Insisto en el Pacto por la Sanidad y confío en que se ponga en marcha y en que las Administraciones cuenten con nosotros para ello», ha recordado.

Por otra parte, Cobo ve «necesaria» una «revisión completa del modelo formativo de los médicos, desde las facultades de Medicina, sobre todo en los últimos años en los que el estudiante se empieza a preparar para al examen MIR».

«Respecto al MIR, encontramos una prueba a la que se presenta el doble de aspirantes que plazas ofertadas, por lo que miles de graduados formados en nuestras facultades de Medicina se quedan sin la posibilidad de acceder a la Formación Sanitaria Especializada. Es necesario ampliar las plazas MIR, en base a las necesidades asistenciales y con las unidades y recursos docentes suficientes para garantizar que la formación de los residentes es la adecuada. En cuanto a la formación médica continuada es fundamental en Medicina, pero el tiempo del que disponemos para ello es de 5 días al año. Claramente insuficiente», ha resaltado.

Por último, Cobo ha señalado que aunque la profesión médica es una de las mejor valoradas en las encuestas a los ciudadanos, los profesionales perciben que «esto no se corresponde con el reconocimiento».

«Muestra de ello son las agresiones a médicos, que aumentan cada año en nuestro país. Muestra de ello es la escasa consulta que las administraciones públicas hacen a los profesionales a la hora de tomar decisiones que afectan directamente al ejercicio de la profesión o a la asistencia que prestamos a nuestros pacientes. Muestra de ello es, también, la criminalización de los profesionales con el uso creciente del mal construido concepto de «violencia obstétrica», con el que se está generalizando una supuesta mala praxis durante el embarazo, parto y posparto de las mujeres y se señala, directamente, a una actuación malintencionada del médico, sembrando la desconfianza de las pacientes y de la sociedad, en general», denuncia.

A esta situación, Cobo suma las reivindicaciones puramente laborales y la mejora de las condiciones de trabajo de los médicos en España, como «salarios por debajo de nuestros compañeros en otros países de Europa; que no disponemos del tiempo suficiente reconocido para dedicar a nuestra formación; que tenemos una Atención Primaria en abandono durante hace años; que la sobrecarga laboral y el estrés ha llevado a muchos compañeros a situaciones realmente límite, etc».

«Todas estas problemáticas que atraviesa la profesión médica no serían una realidad si tuviéramos el mínimo reconocimiento social y político», ha apostillado el presidente de los médicos.