¿Les conviene a los bancos vivir expuestos a una crisis de deuda soberana?

BCE
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El círculo vicioso creado entre la deuda soberana y la banca fue uno de los desencadenantes de la crisis del euro y, casi diez años después, sigue sin haberse logrado dejar atrás, como muestra el caso de Italia. Mientras que los expertos no cejan en su empeño de buscar una solución, se han encontrado con que la situación actual no deja lugar a dudas: “los bancos prefieren racionalmente permanecer expuestos a una crisis de deuda soberana”.

“La solvencia bancaria se ve afectada por la turbulencia del mercado de bonos soberanos porque el sistema financiero tiene una gran cantidad de deuda pública (en gran parte doméstica). A su vez, la solvencia del gobierno se ve afectada debido a las garantías implícitas o explícitas que los gobiernos aplican a sus sistemas bancarios”, se describe en un reciente ‘paper’ publicado por el Banco Central Europeo (BCE) en el que se describe este círculo vicioso. “La disminución inicial en los precios de la deuda soberana reduce la solvencia bancaria y hace que las promesas implícitas del gobierno a sus bancos se conviertan en una emisión de deuda explícita precisamente en el momento en que el gobierno es menos capaz de emitir deuda en condiciones favorables”.

Los autores del informe, Russell Cooper y Kalin Nikolov, apuntan los posibles remedios que hay sobre la mesa para evitar esta situación. “Una política a menudo sugerida es simplemente dejar que el sistema bancario caiga, imponiendo pérdidas a los depositantes”. Esto tendría “múltiples beneficios”, pero “no es creíble”, se destaca en el documento: “Los gobiernos, actuando con discreción después de una crisis, prefieren rescatar al sistema bancario en lugar de incurrir en las pérdidas de peso muerto asociadas con la quiebra bancaria”.

“A su vez, los bancos, que anticipan que se proporcionará asistencia del gobierno, tienen pocos incentivos para emitir capital” y reforzarse. “Si la economía se encuentra en un ‘equilibrio optimista’, los bancos se benefician de los altos rendimientos de los bonos a posteriori. Cuando la economía se encuentra en el ‘equilibrio pesimista’, el banco espera que el gobierno lo rescate para proteger los depósitos de los hogares”. “Esta estrategia extrae una transferencia de los contribuyentes a los depositantes bancarios, lo que mejora la situación de estos últimos. Como resultado, los bancos prefieren racionalmente permanecer expuestos a una crisis de deuda soberana”.

“Este riesgo moral de los bancos podría ser corregido por intervenciones regulatorias que impusieran requisitos de capital a las tenencias de deuda soberana de los bancos”, consideran los autores del ‘paper’, que ven “desconcertante” que el nuevo régimen de Basilea III “continúe favoreciendo la deuda del gobierno nacional sobre otros activos al asignarle un peso de capital cero”. Además, “la deuda del gobierno interno sigue estando exenta de los grandes límites de exposición, lo que crea exactamente los tipos de incentivos para que los bancos se sobre-expongan” a este riesgo, se lamentan los economistas.