Chávez y Banco Santander firman un preaacuerdo para la venta de Banco de Venezuela

Banco Santander ha alcanzado un principio de acuerdo para la venta de su participación en Banco de Venezuela, un 96% del total, a la República Bolivariana de Venezuela por un importe de 1.050 millones de dólares (unos 761 millones de euros), según ha señalado la entidad presidida por Emilio Botín en un documento enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), supervisor del mercado bursátil español.

Tanto el Grupo español como el Ejecutivo de Hugo Chávez esperan que la firma del contrato de compraventa definitivo y el cierre de la operación tenga lugar a principios de julio de 2009. El pacto ha sido definido como muy satisfactorio por el presidente del Banco de Venezuela y representante de la entidad española, Michel Gouguikian que ha realizado unas breves declaraciones a la prensa tras la firma del preacuerdo, cuya negociación se ha producido en «un ámbito de absoluta cordialidad y diálogo», según dijo.

El preacuerdo fue firmado por Gouguikian y el ministro de Finanzas de Venezuela, Alí Rodríguez, en el despacho del vicepresidente del país latinoamericano, Ramón Carrizales. Tras la ceremonía, según recogen los despachos de varias agencias de prensa, fue el propio Carrizales quien se encargo de aportar algunos detalles más sobre la operación.

El vicepresidente venezolano anunció que el pago de los 1.050 millones de dólares, se relizará en tres fases que deben estar completadas el próximo 30 de diciembre. El Estado tomará el control operativo del banco a partir del próximo de 3 julio, momento en el que se abonará un 60% del total (630 millones de dólares) y se realizará la firma del contrato de compra-venta definitivo. El resto del dinero se pagará por medios de dos cuotas en sendos pagarés con vencimiento en los próximos meses de octubre y diciembre. Fuentes del parque caraqueño que han seguido de cerca la operación creen que entre los flecos que faltan por cerrar estaría la divisa en la que el Estado venezolano realizará el abono.

El vicepresidente venezolano ha querido también tranquilizar a la población sobre los términos de la compra y ha asegurado que la operación sirve para garantizar el empleo a todos los trabajadores del banco, así como los ahorros de todos los clientes del Banco del Venezuela. En algunos ambientes financieros del país, creen que parte del equipo directivo de la entidad mantendrá sus posiciones, una posiblidad que podría o no incluir también a Gouguikian.

En cuanto a los aspectos más técnicos de la toma de posesión, fuentes conocedoras del entorno operativo comentaban en Caracas que, puesto que el periodo de negociaciones entre Venezuela y el Santander ha durado muchos meses, en principio asuntos como la desconexión informática de esta filial del banco español de la red latinoaméricana no presentarán, en principio, demasiados problemas. Otras fuentes consultadas al respecto han matizado además que, en lo correspondiente al negocio minorista las distintas filiales del Santander funcionan prácticamente como islas.
La pasada semana, Hugo Chávez ya señaló en el transcurso de un consejo de ministros, retransmitido por radio y televisión, que el 22 de mayo tenía previsto cerrar el acuerdo para la nacionalización de la filial de Banco Santander.

El líder bolivariano destacó también en aquella ocasión que el ministro de Finanzas venezolano, Alí Rodríguez, estaba reunido con representantes del Banco de Venezuela para que esta entidad pasase a «ser propiedad social» y formase parte de los activos del Estado.

Las negociaciones se iniciaron en agosto del pasado año, cuando Hugo Chávez irrumpió en las conversaciones que el Grupo español mantenía con el magnate venezolano Víctor Vargas, y decidió, él mismo y a través de su Gobierno, comprar la entidad, aunque entonces prefirió denominar a esta operación una «nacionalización». Sin embargo, la brusca caída en el precio del petróleo desde los máximos alcanzados el pasado año congeló el proceso durante casi un año, hasta que finalmente ahora ha salido a la luz.

Hugo Chávez consigue mediante esta compra unos activos que necesita para sanear la banca pública del país. Los analistas venezolanos coinciden en que «era importante comprar un banco de esa magnitud para el Banco del Tesoro», dejando entrever problemas financieros en otra de las entidades adquiridas en los últimos tiempos por Chávez. Una situación que podría solucionarse con una fusión, sin dejar a la luz el escaso éxito de la gestión del Gobierno sobre la entidad. Se paga al Santander, pero no hay necesidad de realizar una intervención de urgencia.

Una vez concretada la nacionalización de la filial del grupo Santander, el Estado venezolano poseerá algo más del 16% del total de créditos de la banca y del 24% de los depósitos. La banca pública de Venezuela cuenta ya con el Banco Industrial, Banco del Tesoro, Banco Agrícola y Banfoandes.

Banco Santander se hizo con el control del Banco de Venezuela, el más antiguo de este país, en diciembre de 1996 al comprar el 80% de las acciones de la entidad en una subasta por 301,1 millones de dólares. Posteriormente se hizo con otro 13% de los títulos.

El Banco de Venezuela había sido nacionalizado en 1994 a raíz de la crisis financiera que llevó a la quiebra a más del 60% del sector bancario del país, y fue vendido al mismo tiempo que el Banco Provincial, adquirido en aquel momento por el también español BBVA.