Los inversores huyen del mercado mexicano tras la mayor caída del PIB desde la crisis del tequila

Los inversores se alejaban hoy de los mercados financieros mexicanos, presionando a la baja la divisa, la Bolsa y el precio de los bonos aztecas. Una reacción más que previsible después de conocerse que el PIB del país cayó un 8,2% en el primer trimestre del año, la mayor caída desde 1995, cuando en el segundo trimestre se produjo un descenso del 9,2% en medio de la desastrosa crisis del tequila.

El peso era uno de los más afectados, también por las malas noticias macroeconómicas llegadas desde EEUU. Al cierre de esta edición, la divisa azteca perdía un 1,5% frente al billete verde. El ministro mexicano de Hacienda, Agustín Carstens, afirmó que aunque no es recomendable revisar los pronósticos en periodos de incertidumbre, «en el contexto actual resulta imprescindible hacerlo».

Por este motivo, Carstens, explicó que la expectativa para todo 2009 se ha ajustado y ahora se espera una contracción del PIB del 5,5%, en lugar del 4% que habían estimado antes.

El impacto económico de la gripe porcina en México ha agravado una situación ya de por sí negativa, que podría poner en serio riesgo el futuro más inmediato del país.

Según el grupo Banamex, el Gobierno podría verse obligado a incrementar impuestos o precios importantes (como el IVA, la gasolina y la electricidad), lo que tendría repercusiones en otros precios y «produciría una reacción en cadena y una burbuja inflacionaria que necesitaría ser contenida».

Numerosos expertos aconsejan ya al presidente Felipe Calderón la implementación de una reforma fiscal urgente para hacer frente a este desafío. El sector de la economía que tuvo el mayor arrastre fue el de la industria, que vio una contracción de 9,9% a tasa interanual. El único sector que registró crecimiento en el período fue el de las actividades agropecuarias, que aumentaron un 1,4% en tasa interanual, gracias al avance en la industria agrícola y ganadera.