Sadia y Perdigao se disparan en el parqué Neoyorquino

Los inversores internacionales también han recogido con euforia el acuerdo de fusión entre los gigantes de la alimentación brasileña Sadia y Perdigao. Al cierre de esta edición, las acciones de ambas compañías se disparaban cerca de un 10% en los ADR de la Bolsa de Nueva York. Los analistas también han dado el visto bueno a la operación, después de que el ministro de Trabajo, Carlos Lupi, haya asegurado que no se producirán despidos en el proceso.

Tras el acuerdo, Sadia ya no tendrá que preocuparse por sus pérdidas en derivados, ya que la nueva empresa nace como la tercera mayor exportadora de Brasil, con ventas anuales de 11.000 millones de dólares.

La nueva empresa se llamará Brasil Foods, y contará en con 42 fábricas en el país carioca, empleará a cerca de 120.000 trabajadores. La compra, que requiere de la aprobación de los reguladores brasileños, no incluye a Concordia Holding Financiera SA de Sadia, que controla un banco y una correduría. Al cierre del mercado de ayer, la combinación de ambas firmas sumaba una capitalización bursátil de 5.300 millones de dólares.

Brasil Foods emitirá 4.000 millones de reales (1.920 millones de dólares) en acciones como parte del acuerdo de fusión, dijeron las empresas. Y todo parece indicar que serán muy bien acogidas por el mercado. Los títulos de Perdigao han ganado cerca de un 20% desde el pasado 24 de abril, cuando aseguró que había reanudado las conversaciones con Sadia para una posible asociación. Las acciones de Sadia subieron un 37% en el mismo período.

Perdigao y Sadia controlarán un 88% del mercado brasileño de pastas refrigeradas y un 68,3% del de pizzas congeladas, y tendrán un 65,5% del sector de margarinas y un 57,4% de carnes procesadas.
Pero el acuerdo no está exento de problemas. Las compañías podrían enfrentar un estricto escrutinio de los reguladores antimonopolio de Brasil, debido a su control de ciertos sectores de la industria de alimentos, que podría darles una ventaja a la hora de establecer precios.

Sin embargo, los analistas aseguran que esta era la única opción para Sadia, que debido a sus abultadas pérdidas en el mercado de derivados el pasado año, registró su primera pérdida neta anual desde que fue fundada en 1944.