Los jóvenes financieros chinos buscan espacio en las grandes multinacionales de Occidente

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Es uno de los gestores de ‘hedge funds’ más de moda en Occidente donde llegó hace unos 20 años tras haber participado en las revueltas de la Plaza de Tianamen. Cuando Li Lu, la figura financiera emergente del momento, abandonó china hace 20 años, probablemente, no tenía idea de que acabaría como favorito en la lista de posibles sucesores de Warren Buffet a los mandos de Berkshire Hattaway, como parece haber sucedido. Pero Lu no está sólo.

Si un diario habitualmente bien informado sobre los movimientos internos de las grandes compañías estadounidenses lo dice, hay bastantes posibilidades de que sea cierto. Y hoy, The Wall Street Journal, apuesta por Li Lu como sucesor de Buffet. Lo que, como mínimo, va a contribuir a que ese nombre, muy conocido ya en los restringidos ambientes del sector de la gestión de grandes carteras, dé el salto a los medios de comunicación de masas.

El diario financiero del imperio del magnate australiano Rupert Murdoch, también ‘factotum’ de Fox News, lo da por hecho, cree que Lu se encargará a partir de mediados de 2011 de tomar las decisiones en la maquinaria de gestión de activos por valor de 100.000 millones de dólares, cuyo timonel, el muy famoso Warren Buffet, cumplirá 80 años dentro de un mes. Siempre, según Wall Street Journal, el gestor chino cuenta con el apoyo de otro veterano, Charlie Munger, vicepresidente de la compañía de 86 años de edad, quien además se ha atrevido a expresar en público su apoyo a esta candidatura.
No es que Buffet vaya a retirarse aún. Piensa mantenerse como consejero delegado, pero sí abandonaría su actual rol como responsable último de las inversiones de la empresa, trabajo del que se ocuparía Lu, si esta información termina por confirmarse.

Las cifras de rentabilidad obtenidas por los fondos gestionados por Li Lu, le avalan, y también los beneficios que ya ha generado para Buffet. Los blogs le atribuyen, por ejemplo, haber recomendado a Berkshire que invirtiera en una oscura compañía china de automoción, BYD, en 2008. La inversión habría aportado, según estas fuentes, unos 1.200 millones de dólares a Berkshire en estos dos años y medio.

Además, y con independencia de los malos tiempos actuales que no respetan nada, los ‘hedge funds’ de Li han conseguido una rentabilidad promedio del 26,4% desde 1998 hasta hoy, un periodo en el que el S&P500 sólo avanzó un 2.25%.

Con Lu al frente de las decisiones de inversión la máquina de Buffet variaría un tanto el rumbo. El gestor chino es partidario de apostar por empresas tecnológicas, muchas de ellas asiáticas, un área en la que el veterano inversor estadounidense nunca se ha mostrado muy activo. Sobre todo por no violentar una de las máximas que se le atribuyen en los blogs, la célebre frase: “Nunca invierto en algo que no entiendo”. Quizá dentro de muy poco su compañía sí lo haga, según parece.

Para unos cuantos millones de personas en Asia, el nombre del magnate de Hong Kong Li Ka-Shing, sugiere riqueza. Algo parecido a lo que pasa en Occidente con Bill Gates. Sin embargo, el hombre más rico de la antigua colonia británica en China es muy poco conocido fuera de su ámbito territorial. Esta circunstancia, quizá cambie ahora. Sobre todo si la gran compañía eléctrica francesa acepta la oferta de 9.050 millones de dólares que el grupo empresarial del magnate ha realizado sobre el negocio de distribución que la firma gala tiene en Reino Unido.

Las palabras de Dai Xianglong son seguidas con respeto en todo el mundo. No resulta raro. Se trata del responsable de la gestión del Fondo de Pensiones Nacional de China, una máquina con capacidad para colocar cerca de un 1,5 billones de yuanes, que, además, está a punto de cambiar de orientación y empezar a buscar oportunidades en la renta variable internacional, sobre todo de Hong Kong. El compromiso de Xianglong es doblar el valor de sus activos en cinco años.

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