Pdvsa busca ayuda en Japón para aliviar su ahogo financiero

El ahogo financiero por el que atraviesa Pdvsa, que le ha costado duras críticas por las abultadas deudas que acumula con sus proveedores, ha obligado al símbolo del petróleo venezlano a buscar nuevas fuentes de financiación, incluso en la banca privada. Los rumores apuntan a que tras la reunión de la OPEP en Viena, el titular de Energía Rafael Ramírez, viajará a Japón con el fin de solicitar un nuevo préstamo que, según los expertos, será difícil de conseguir por la decisión de Chávez de «nacionalizar» la firma Consigua, participada en un 60% por el gigante nipón Kobe Steel.
Comsigua, cuya estatización fue anunciada por el presidente Hugo Chávez, está en manos de Kobe Steel (cerca de 60%), Ferrominera del Orinoco (22%) y el resto es repartido entre Techint y Marubeni.

El pasado mes de abril Pdvsa firmó un memorando de entendimiento con el banco japonés JBIC, Mitsubishi e Itochu para un préstamo por 1.500 millones de dólares a fin de modernizar dos refinerías. Esta financiación todavía no se ha activado, según los medios locales.

El desplome del precio del crudo en los últimos meses ha hecho una mella financiera en las cuentas públicas bolivarianas. Los fondos de la industria petrolera venezolana, principal motor económico del país, cayeron un 68% en el primer trimestre, las reservas se redujeron en 1.200 millones de dólares hasta los 28.000 millones sólo en el último mes.

La situación ya ha obligado a Pdvsa a reducir su plan de inversiones para este año hasta los 14.000 millones de dólares, desde los 24.000 millones previstos anteriormente. El pasado mes de febrero, la empresa pidió a los proveedores de servicios que redujesen sus tarifas en un 40%, después del desplome que los precios del petróleo han registrado desde mediados de 2008.

Las cajas de la petrolera estatal no atraviesan precisamente por su mejor momento. Según publicaba hace unas semanas El Universal, las deudas de la compañía con sus proveedores se incrementaron en 146% durante 2008. Los datos de la propia empresa, recogidas por este diario venezolano, indican que las cuentas pendientes con los proveedores llegaron a 13.800 millones de dólares.

Además, Pdvsa adeuda 4.400 millones de dólares en pagarés a la Tesorería y otros 5.800 millones de dólares en concepto de impuesto sobre la renta.

En su intervención en Viena para la cita de la OPEP, Rafael Ramírez indicó que «hay un exceso de petróleo en el mercado, que podría estar en alrededor de un millón de barriles». Por ello apuntó que se va a «insistir» en el cumplimiento de los recortes.