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La UE, EEUU y Reino Unido acusan a Bielorrusia de intentar desestabilizar Europa

Llegada de migrantes a Narewka, en Polonia - JANA CAVOJSKA / ZUMA PRESS

Llegada de migrantes a Narewka, en Polonia - JANA CAVOJSKA / ZUMA PRESS

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Cuatro estados miembros de la Unión Europea (UE) que tienen escaños en el Consejo de Seguridad de la ONU (Estonia, Francia, Irlanda y Noruega), el Reino Unido y EEUU, así como Albania, acusaron a Bielorrusia de intentar desestabilizar la situación en el viejo continente con el uso de migrantes.

«Los miembros actuales de la UE en el Consejo de Seguridad, Estonia, Francia e Irlanda, junto con los miembros del Consejo de Seguridad, Noruega, el Reino Unido y EEUU (…) condenamos la instrumentalización orquestada de seres cuyas vidas y bienestar han sido puestos en peligro por motivos políticos por Bielorrusia, con el objetivo de desestabilizar a los países vecinos y la frontera exterior de la UE «, leyó la declaración conjunta el embajador de Estonia Sven Jurgenson en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Asimismo, esos países pidieron una fuerte reacción internacional a las actividades de Bielorrusia en relación con la crisis migratoria en la frontera con Polonia.

Desde el lunes pasado, miles de inmigrantes irregulares provenientes de países de Oriente Medio y África intentan cruzar la frontera entre Bielorrusia y Polonia.

Unas 30.000 personas intentaron cruzar la frontera de Polonia en lo que va de este año, por lo que las autoridades polacas declararon el estado de emergencia en los territorios limítrofes con Bielorrusia e implicaron al Ejército y a la policía en la protección de las fronteras.

Polonia, Lituania y Letonia han denunciado un aumento del número de inmigrantes ilegales detenidos en la frontera con Bielorrusia y han acusado a Minsk de fomentar una crisis migratoria.

El presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, hostigado por las sanciones de Occidente tras su polémica reelección en agosto de 2020 y la represión de las protestas que siguieron al supuesto fraude en las urnas, advirtió que Minsk no tiene «ni dinero ni fuerza» para contener el flujo migratorio.